Errores al planificar nuestra historia


Porque no siempre más es mejor...

Si un escritor quiere dar al mundo una buena historia, es imprescindible documentarse para poder escribir bien. Y tanto dará que seas de mapa o de brújula, sin una guía adecuada y un rumbo marcado, en lugar de escribir divagamos hasta perdernos.

Con todo, a veces es precisamente este proceso de documentación previa lo que entorpece nuestra tarea de escribir, ralentizándola e incluso asesinando la historia.

Para evitar que algo así os ocurra, aquí os traigo unos rápidos consejos sobre cómo NO planificar nuestras historias si queremos acabar de escribirlas algún día.




1. Muerte por asfixia

Algunos escritores se toman muy enserio la tarea de documentarse. Tanto, que bien pueden acumular pilas y pilas de libretas con anotaciones, datos curiosos y alguna que otra idea que se les ha ido ocurriendo.

Y esto no es intrínsecamente negativo. El error viene cuando dicho escritor pretende meter toda esa información en su historia para demostrar que sabe del tema. El resultado es una catastrófica muerte por asfixia, pues los personajes y la trama se ven sepultados por la avalancha de datos.

Es comprensible querer dotar de profundidad a nuestras historias aportando datos de interés que acaben de construir y perfilar el entorno de nuestros personajes, pero no hasta el punto de estrangular nuestra historia bajo terribles descripciones.

Una proporción adecuada es incluir en la historia solo el 20% del material obtenido en el proceso de investigación y, si acaso, dar breves pinceladas de otros detalles cuando estos sean relevantes para la trama. Pero sin recrearse.



2. Ir picando

El segundo error garrafal es el de ponerse a escribir sin haber terminado de documentarnos bien sobre aquello de lo que vamos a escribir, ya que esto nos obliga a parar la escritura para buscar la información que nos falta.

No hablo de consultar una minucia, como el nombre de esas flores tan raras que crecen solo en los Alpes para no cagarla; me estoy refiriendo a ponerse a describir a una horda mongola sin saber siquiera cómo vestían.

Esta flor: Edelweiss

Evitad caer en esto, porque vais a perder no solo el ritmo de escritura, sino también un tiempo muy valioso que os hará perder el hilo y caer en las garras de la procrastinación (porque vas a acabar viendo vídeos de gatitos y lo sabes).



3. El síndrome del queso

El último gran mal que acecha es causado por haberse informado en exceso pero ser demasiado vago para completar nuestra novela, dando como resultado un puzzle de escenas inconexas con huecos: un queso.

Creemos que no nos hemos informado bastante y preferimos saltarnos fragmentos, dejando para más tarde aquellas escenas que consideramos que necesitan ese extra de información que ahora no tenemos.

Marchando una de novela picada ^^

Y aunque escribir en desorden no es un delito ni un crimen, hacerlo de este modo sí conlleva cierto riesgo, pues en lugar de escribir, lo que hacemos es parchear hojas en blanco, evitando darle a la tecla "por si acaso", de modo que jamás logramos completar nuestras historias, porque siempre se les podría añadir más.

Como resultado, al cabo de unos meses esta historia fallece sin remedio, porque a nuestros ojos es más lo que le falta que lo que posee y sentimos que estamos tirando horas.



Ninguno de estos tres fallos son sencillos de detectar ni de evitar, sobretodo porque ningún escritor es imparcial con su trabajo y el método que utiliza y todos actuamos creyendo estar haciendo lo mejor para nuestra historia.

Sin embargo, con voluntad y la ayuda de un lector beta o de nuestro editor, nos será más fácil hacer una criba entre lo que realmente es necesario incluir en la historia y lo que resulta superfluo para la misma.

Además, tener a alguien presionando para que escribas siempre es un plus para evitar distracciones y la tentación de sobrecargar de datos nuestros textos. ¿O me diréis que no?


¡Nos leemos! ^^

4 comentarios:

  1. Me ha encantado la entrada XD Aunque me salvo de tener el síndrome del queso, yo siempre moría de asfixia o pecaba de ir picando. Poco a poco me fui dando cuenta de qué no hacer si quería terminar un borrador.
    Por cierto, me encanta tu estilo (*pulgar arriba*), un abrazo!

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    1. Ohh, muchas gracias *¬*

      Al principio, todos la liamos mucho al escribir y caemos en todos los errores existentes, lo bueno es ir evitándolos conforme vamos cogiendo práctica.

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  2. Buenas ideas, sin duda. Yo tengo un proyecto inacabado que está entre la número 2 y la 3. Cuando lo retome, recordaré este post.

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    1. Espero que llegado ese momento, te sean de ayuda estos consejos y puedas terminar tu obra =)

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