Creando personajes con la baraja


Porque las barajas no solo sirven para desplumar, amigos.

Una de las actividades más divertidas para un escritor a la hora de enfrentar una nueva novela es elegir y diseñar a los protagonistas de la historia: sus personajes.

Cuando tenemos idea de cómo van a desarrollarse los hechos y quienes serán sus ejecutores, la tarea no entraña mayor dificultad que rellenar una ficha de personaje (cuando más completa mejor) y ponernos manos a la obra. 

Pero, ¿qué ocurre cuando tenemos una historia genial en mente pero no encontramos ni un solo candidato a protagonizarla?

Bueno, pues en ese caso podemos dejar que sea el azar quien decida por nosotros. Por ejemplo, utilizando una baraja de cartas. O dos ;)




Un poquito de teoría

Las cartas, sean estas de póquer o baraja española, han sido desde su aparición uno de los juegos de azar más populares del Viejo Mundo. Esto se debe en parte a la versatilidad de las barajas, que pueden ser usadas para infinidad de juegos distintos, sea en solitario o jugando en grupo.

Gracias a esta capacidad de adaptación, con las cartas puede uno hacer lo que le de la gana. Incluso usarlas como disparadores creativos al más puro estilo de los Story Cubes.



Pero Alister, ¿a mí un As de Picas cómo va a ayudarme a crear personajes?

No se me angustien, mis muy apreciados lectores. La técnica, aunque tiene miga, no es en absoluto difícil. Es más, en cuanto acabéis de leer este artículo, podréis usar vuestras cartas para componer grupos más o menos complejos de personajes de fantasía y ciencia ficción.

Y como sé que no en todos los hogares es costumbre tener una (o varias) barajas, he adaptado el sistema para que pueda ser usado de forma indistinta con una baraja de póquer o con unos naipes españoles.



Creación de personajes con cartas

Lo primero que debemos tener en cuenta es que para este juego solo utilizaremos las llamadas cartas cortesanas o figuras; es decir, aquellas que representan personajes de la corte. 

Así pues, según la baraja que estemos usando, conservaremos solo las siguientes cartas:

Naipes españoles: sota, caballo, rey de todos los palos.

Póquer: J, Q, K de todos los palos


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Una vez hecho esto, el siguiente paso es barajar bien nuestras cartas y disponerlas en forma de cruz, tal y como puede verse en la imagen superior. La disposición de las cartas determinará el rol que cada uno de los personajes jugará dentro de la futura historia (protagonista, antagonista, aliado...).

Carta central: Protagonista
Carta izquierda: Mentor/Guía/Familiar
Carta derecha: Antagonista
Carta Superior: Amenaza/Obstáculo
Carta Inferior: Aliado/ Amigo

A partir de este punto, la interpretación de las cartas depende de la baraja que estemos utilizando.



Naipes españoles

Las cartas de la baraja española representan a los estamentos de la sociedad medieval. De este modo, las espadas se asocian a la nobleza, los bastos al campesinado, los oros al mundo del comercio y las copas a los miembros del clero.


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Para la creación de personajes, dentro de cada palo es la figura (indistintamente de su sexo) la que determina la posición jerárquica que tendrá el personaje en cuestión dentro de su estamento, tal y como puede verse en el cuadro superior.

Como he dicho, esta clasificación se basa en un orden social de corte medieval, de modo que si el mundo de fantasía o ci-fi en el que queréis trabajar no se ajusta a estos valores, siempre podéis adaptarlos a vuestras necesidades.

Para que todo esto no quede tan abstracto, os dejo a continuación un ejemplo:


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Como vemos, el o la protagonista de nuestra historia será un miembro del tercer estamento, la burguesía. Supongamos que se trata de una boticaria. Esta muchacha sigue los pasos de un gran hombre, tal vez su padre, que ostentaba un cargo de gran importancia en su ciudad. 

A la muerte de este, la joven ve amenazado su futuro por la acción de un artesano codicioso, quizá un antiguo rival de su padre, que quiere arrebatarle su tienda. Además, el pérfido comerciante está aliado con el sacerdote de la parroquia, quien no tarda en señalar a la muchacha como bruja para minar su reputación entre los vecinos.

Por suerte para ella, su amiga la mercader de telas, posee la suficiente influencia y contactos como para poner a la protagonista en manos de un grupo de profesionales del hurto (tal vez piratas) dispuestos a impedir que el artesano y el cura se salgan con la suya.

¿No ha quedado una mala historia, a que no? ^^



Cartas de Póquer

La baraja de póquer utiliza la misma técnica que la baraja española, pues a fin de cuentas los cuatro palos son equivalentes entre sí y corresponden a los mismos estamentos que vimos en el apartado anterior.


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De igual modo, tampoco aquí el sexo de las figuras es determinante, solo su posición o rango. Y como ocurría con los naipes, también las clases sociales pueden ser adaptadas a la realidad de los mundos que construyáis.

De hecho, yo lo he hecho con los corazones (copas del naipe español), donde además de representar al estamento eclesiástico, incluyo a los magos. Pero también en este palo podrían representarse otras órdenes como los jedi del universo de Star Wars.

Veamos pues un ejemplo:


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En este caso tenemos como protagonista a un comerciante, que sin duda podemos convertir en contrabandista. A este lo educó y cuidó un artesano, tal vez un constructor de naves espaciales con el que empezó a trabajar de más mayor.

Sin embargo, un miembro de la orden Puristas de la Magia (un hechicero) les odia y acosa, pues cree que la tecnología es una afrenta a los dioses y a las artes mágicas, de modo que trabajar junto con un especialista en hierbas (herbolario) para diseñar una nueva especie vegetal capaz de anidar y pudrir los metales con los que se crean las naves.

Nuestro mercante, si quiere salvar su negocio, deberá hacer frente a la amenaza de los Purista de la Magia. Y, ¿quién sabe? Tal vez dejarse aconsejar por una vieja y sabia mercenaria retirada.

Ale, ahí lo tenéis: una historia de ciencia ficción basada en cinco cartas de póquer. Que no se diga que no funciona bien este sistema.



Y más o menos este es el procedimiento para convertir una baraja de cartas en un disparador creativo para diseñar personajes y edificar historias a partir de los mismos.

Puede parecer que la diversidad de historias es muy limitada porque el número de cartas utilizadas es muy bajo. Pero eso es, en cualquier caso, un problema de fácil solución: se pueden añadir el resto de cartas de la baraja, dotándolas de significado. O mezclar naipes y póquer. 

Como podéis deducir, el límite es vuestra imaginación. De modo que os animo a probar esta técnica, a adaptarla a vuestros intereses y a jugar con la imaginación. Pero luego venid a contarlo por aquí, ¿eh?


¡Nos leemos! ^^