Receta para leer como escritores


¡Ah de las cocinas! Preparad vuestros fogones porque hoy vamos a aprender a cocinar una lectura a la escritor. Allá vamos.

Antes que nada vamos a romper un par de tópicos malos sobre el leer como escritores, que parece que tiene mala fama hacerlo.

1. Impide disfrutar de la lectura

Esto es falso: leer como escritor no es un impedimento para pasarlo bien con el libro en cuestión. Puede que te haga leer más despacio de lo habitual, eso sí, pero por lo demás no tendría por qué impedirte gozar de la lectura. Si eso te preocupa, no obstante, puedes intentar leer como escritor obras que ya has leído antes y que te han gustado.

2. Corrompe tu estilo

Analizar, al igual que leer libros de otros autores de tu género, no contamina tu manera de escribir (siempre y cuando no trates de imitar la forma de escribir de quienes estás analizando, claro...). Al contrario: puede enriquecerte, aportarte nuevas ideas e incluso ayudarte a plantear los conflictos de tu historia desde otra óptica. Ahora bien, si crees que leer a otros va a "envenenar" tu talento, no lo hagas, y mejor céntrate en otro género distinto al que escribas.


Dicho esto, vamos al meollo del asunto:


Ingredientes


- Una libreta/papel para anotar
- Un libro del género que quieras comprender
- Lápiz o post-its para marcar lo que te llame la atención


¿Lo tienes todo? Perfecto. Ahora voy a enseñarte propiamente a leer un texto con ojos de escritor.



1. A la caza de la estructura


Hay fragmentos de las novelas que leemos que, por un motivo u otro, nos atraen y encandilan. Tu objetivo como escritor-lector es identificar estos fragmentos y desmontarlos con precisión de forense hasta obtener su esqueleto, la estructura. Hay que fijarse en qué es lo que nos atrae y por qué esta estructura funciona.

Pongamos un ejemplo fácil: las escenas de lucha. Éstas se suelen caracterizar por frases cortas, rápidas y concisas; una estructura que se repite en la mayoría de escenas donde tiene lugar una pelea. 

Si tienes dificultad para escribir ciertas escenas, digamos, describir paisajes, fíjate en cómo lo hace el autor del libro que estás leyendo y anota su método. Tanto si te gustan sus descripciones como si te causan tedio habrás aprendido: en el primer caso, una fórmula para mejorar. En el segundo caso, una manera de no hacerlo.



2. Enamorarse del personaje


Si en el libro aparece un personaje que te fascina desde la primera página no lo dudes, disecciónalo. Tanto da que sea el protagonista como el panadero del capítulo XV, si te llama la atención es porque está bien construido.

No se trata de que copies al detalle a este personaje, sino de que identifiques qué es lo que te atrae de él para poderlo implementar en tu tarea como escritor.

Por ejemplo: Kelsier es un personaje muy atractivo para el lector (si no has leído Nacidos de la Bruma, sáltate este párrafo ^^) por el carisma que desprende: no solo ha superado un pasado trágico, sino que se ha hecho a sí mismo, convirtiéndose en un héroe revolucionario capaz de sacrificarse por la causa que persigue. 


3. Expresiones, muletillas y otros


Leyendo podemos encontrarnos con palabras que, por un motivo u otro, llaman nuestra atención. Recomiendo que las subrayes o anotes, porque en muchos casos puede tratarse de ese adjetivo idóneo que andabas buscando, y leer ha sido desde siempre una forma inmejorable de ampliar nuestro vocabulario, cosa muy necesaria si quieres dedicarte a la escritura.

Pero no prestes atención solo a las palabras: también a las expresiones*, las metáforas y el lenguaje usado por los personajes. 

* Sobre las expresiones una pequeña anécdota: ¿sabéis que llevo tres malditos años buscando expresiones malsonantes que no aludan a demonios o al infierno porque, en el mundo sobre el que escribo, no existen estos conceptos? Por eso cada vez que abro un libro anoto en una libreta la sarta de maldiciones que suelen soltar los personajes ^^'

Un ejemplo para enmarcar de uso del lenguaje lo tenemos por ejemplo en la saga de Geralt de Rivia. Sapkowski tiene una capacidad innata para pasar de la prosa más melódica al lenguaje más vulgar en apenas un párrafo. Sus guardias y campesinos lo son también de palabra (y en algunos casos se pasan de soeces y de catetos...), algo muy importante, como ya vimos en entradas anteriores.


A grandes rasgos, éstos son los elementos principales a tener en cuenta cuando te decidas a leer un libro con ojos de escritor. 

Es una tarea meticulosa, lenta, que te obligará a ir de adelante hacia atrás no pocas veces, pero también es una de las mejores maneras de aprender, no en vano, el mejor consejo que pueden darle a alguien que quiera escribir es que lea, ¿verdad?

Espero que la entrada te haya resultado de utilidad, y como siempre, si queréis compartir en los comentarios vuestra experiencia como escritores-lectores, o si consideráis que he obviado algún punto imprescindible, no dudéis en corregirme. ¡Nos leemos! =D

4 comentarios:

  1. Hola! Una entrada muy interesante. Ultimamente estoy tratando de leer de manera más analítica y me viene bien leer estas cosas :)
    Saludos!!

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    1. Hola, gracias por comentar =D
      Me alegro de que el artículo te haya servido, y espero que tu lectura analítica te resulte útil y satisfactoria. ¡Nos leemos! ^^

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  2. Yo además me fijo mucho en la estructura de la novela. Cómo se van entrelazando los temas, y sobre todo, el peso y la cantidad de palabras que dedica a cada parte de la novela. ¿Dónde están los giros argumentales? ¿Cuánto duran las escenas de transición? Y sobre todo, ¿cómo se disimula todo eso?
    Quizás es un nivel más profundo de lectura que los que propones, pero son los que me obsesionan ahora mismo xD

    Un beso!

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    1. En efecto, lo que propones corresponde sin duda alguna a una lectura analítica mucho más profunda, a mi criterio, el análisis de esos detalles corresponde a una segunda o tercera lectura de la obra, pero sin duda es una gran aportación. Muchas gracias por compartirla =D

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