La escaleta



¿Alguna vez os habéis perdido a la hora de escribir vuestra novela? Pues ya no os va a pasar más.

Sí amigos, el drama de todo escritor es perder el norte en mitad de la narración. Y pensaréis: ¿cómo coño puede uno perderse en mitad de lo que uno mismo ha creado?

Oh, pues es más fácil (y frecuente) de lo que parece. Los motivos que pueden llevar a un escritor al naufragio entre sus propias letras son numerosos y diversos, por citar un par de ejemplos habituales:

- Desobediencia del personaje (muy común).

- Re-ubicación de lugares (cosas del worldbuiding...).

- Incorporación/eliminación de escenas.

Y un laaargo y eterno etcétera.

¿No os lo creéis? Pues mirad esta conversación entre escritores, es la prueba definitiva de que perderse, o peor aún: despistarse, es extremadamente sencillo:


Plataforma de Afectados por el Worldbuilding


Así, como comprenderéis, no se puede trabajar. Y para eso los sabios maestros del Juntaletrismo (la palabra es mía, ¿algún problema? ¬¬) crearon a una criatura mística para que guiara a los escritores en su periplo por las palabras: la escaleta.


¿Y eso qué es? Las Sagradas Escrituras de los Hacedores de Historias, contenidas en el Manuscrito de Voynich (por eso nadie, salvo los Juntaletras, pueden descifrarlo), así la describen:




Y ocurrió que un día, hastiado el Escritor del continuo fallo y el deambular sin rumbo, sentóse ante su mesa de abedul albino.Tomó entre sus manos el papel, y tomó también la pluma, y así armado con tales utensilios trazó con pulso firme las primeras palabras.


[...] Las escenas, una a una, fueron ordenadas y nombradas. Díoles su lugar, dispuso a los personajes, y agrupólas cada una en el capítulo que Él quiso. Así trabajó, incansable, por seis horas con sus sesenta minutos, y cuando la última escena fue ordenada, entonces sí, guardó la pluma y contempló el Escritor, henchido de orgullo, su obra.


Y había en ella orden y guía como jamás El Hacedor de Historias había visto. Vio pues que estaba bien, y llamó a su criatura escaleta. Y dispuesto corrió a reunirse con los otros escritores que con él estaban y así les dijo: “Tomad, y aprended todos: pues ésta es la escaleta, origen de todo orden y muerte de todo caos. Tomad, copiad el método, y sentíos pletóricos. Pues en verdad os digo que aquellos que la usen, jamás se perderán por sus historias”.



Me quedó bonito, ¿a que sí? Bien, pues sin tanta palabrería y gilipollez, como bien nos explicaba nuestra doctora favorita en su artículo, una escaleta es el esqueleto de una historia, la base de la planificación.


1. El vídeo explicativo (aquí)
2. La escaleta de la Doctora 


Y sí, sé que hay escritores de mapa y de brújula, y que muchos odian saber lo que va a ocurrir, pero la escaleta puede ser útil para cualquier tipo de escritor. La única diferencia entre la escaleta de un escritor de mapa y uno de brújula es el nivel de detalle y concreción.


Construir una escaleta, al menos una básica, es un proceso sencillo que nos ahorrará mucho trabajo en el futuro. Con todo, la escaleta no es un mantra universal, y por lo tanto está sujeta a cambios y modificaciones, si bien es recomendable respetarla en la medida de lo posible, porque sino… ¿Para qué la hiciste?


Sea como sea, he aquí las instrucciones para crear una escaleta desde cero. Si mis métodos no convencen, podéis echar un ojo al artículo que escribió Víctor Blanco para El fogón de la Doctora Jomeini (no, ninguno de los dos me paga por hablar de ellos, lo juro por el Anillo Único).

Partiendo de la base de que ya sabes de qué tratará tu historia, y de que eres capaz de resumir el argumento en unas pocas frases, prestemos atención a los pasos para crear una escaleta.



1. Las bases: el esqueleto



Esta es la parte más fácil de todas. Vamos a avanzar de mayor a menor, a mi criterio, la forma más fácil de trabajar con textos. Esto es: listado de los capítulos en los cuales se va a dividir nuestra obra.


Ejemplo:

La Gran Novela
- Capítulo 1: La rosa
- Capítulo 2: La podadora
- Capítulo 3: El jardinero


Ojo: se trata de una previsión inicial para que no nos perdamos, así que conforme vayas escribiendo puede que algunos de éstos capítulos se dividan o fusionen. Todo puede ser.


2. El cuerpo: los músculos



Ahora que ya tenemos el listado de capítulos toca desgranarlos. Vamos a decidir qué escenas tienen lugar en cada uno de ellos. Como pasaba con los capítulos, éstas pueden acabar cambiando de ubicación, dividirse, e incluso desaparecer.

Es conveniente, sin embargo, que antes de dar este paso te hagas un listado con TODAS las escenas imprescindibles, atractivas e interesantes que se te hayan podido ocurrir durant el brainstorming, y que a partir de ahí vayas haciendo una primera selección.

Seguro que encuentras momentos irrenunciables y otros que, pasada la emoción inicial, descartas por no aportar nada a la trama.

Primero, ubica esas escenas imprescindibles, aquellas sin las cuales tu historia no tendrá sentido, y a continuación enlaza estos puntos fijos usando otras escenas, aquellas que llamaremos subordinadas.


Ejemplo:

Capítulo 1: La rosa
  • La semilla cae en la tierra
  • El viento la arrastra hasta un jardín
  • Un pájaro trata de comérsela y un gato lo impide
  • La semilla brota y crece
  • Las otras flores del jardín se reúnen
  • Una niña la riega y la cuida
  • Nace la rosa
  • Las otras flores sienten envidia y deciden eliminarla



3. La maquinaria: los órganos



A continuación atacaremos cada escena de forma individual. Es el momento de decidir qué personajes tomarán parte en cada una de ellas y cómo lo harán. También hay que mencionar qué objetos destacados van a aparecer, y qué ideas o tramas se tocarán.

Es en esta parte donde los escritores más detallistas suelen explayarse, llegando a mencionar hasta la ropa que llevarán los personajes (el vestuario es MUY importante).

Ejemplo:

Escena 3. La reunión de las flores
- Personajes: Margarita, Lirio, Amapola.
- Objetos: Podadora, regadera.
- Preocupación por la nueva flor, los celos de la amapola.


Y listo. Con esto tendremos una escaleta para estructurar nuestra historia y no dejarnos nada en el tintero. Limpio, fácil y rápido. Pero la realidad, queridos amigos, no es exactamente así.

No, en realidad las escaletas son cosas caóticas, sucias, llenas de manchas... Y normalmente no se acaban respetando. 

Para muestra un botón: he aquí el infierno al que yo llamo escaleta:


 

La primera imagen corresponde a la escaleta de una novela corta y fue escrita en un tren en marcha. De ahí la caligrafía espantosa y que esté hecho a lápiz: era lo único que tenía a mano en ese momento ^^'

En cuanto a la segunda, es un amalgama de worldbuilding, escaleta e intentos de planificación fracasados (+ fantasma en el margen derecho). Un caos absoluto, como todas las escaletas.

Lo siento si os he roto un mito, pero esto no es algo que me suceda solo a mí. Y para demostrarlo cuento con la colaboración de estos maravillosos juntaletras, que muy amablemente se han ofrecido a mostrar sus escaletas y esquemas de planificación, y que además nos hablarán de su proceso creativo. ¡Un aplauso para ellos! ^^



1. Rocío Vega (@rovegah)



Siempre me propongo hacer unas súper escaletas que lo contengan todo, pero al final acabo siendo muy general y poco detallada. Luego tengo que reescribir entero el medio porque hace aguas por todos lados, pero es que me gusta el hard mode.

1. Escaleta con malas palabras
2. Mapa para evitar perderse

A veces escribo en papel y otras en ordenador. En ordenador suelen ser más detalladas. También tengo una pizarra blanca que me viene de perlas para solucionar problemas de estructura.


Como las escaletas me cuestan tanto, me suelo poner soez. Me insulto a mí misma, a los personajes, señalo los agujeros de trama con "NI PUTA IDEA" y similares. Además, si mi letra ya es mala de por sí, en las escaletas es desastrosa. Supongo que viene bien, por encriptarlas.


2. Doña Sierpe (@Dalayn)


Con relatos cortos suelo ser escritor tipo brújula: planteo el principio y el final y voy improvisando. Pero para historias más largas y complejas hago pequeñas guías y en distintos puntos de la escritura. En el caso de estas imágenes, en una de ellas aparecen numeradas las escenas con lo que ocurre en cada una (1).

Al ser una novela corta no hay mucho detalle. A veces incluyo algunos diálogos que se me van ocurriendo para completar la estructura. Luego me pongo a escribir, y conforme avanzo veo que necesito alguna escena más de tránsito o para explicar algo, y la añado. No me ciño 100% a la escaleta.

1. Escaleta inicial
2. Escaleta definitiva

Cuando acabo el primer borrador elaboro una segunda escaleta con las escenas "definitivas" (2). Indico el número de escena, el personaje o personajes que aparecen y el lugar donde se desarrolla. En este ejemplo era importante cuadrar los horarios, así que también aparece el momento en el que transcurre la escena. Eso también me sirve para decidir el orden en el que quiero narrar la historia (no tiene por qué ser cronológico).

Con eso hago una primera corrección, y en lo que se refiere a la estructura ajusto los tiempos, añado cosas que creo que faltan y quito algunas que sobran para que todo quede coherente y bien atado. La complejidad de las escaletas tiene que ver con la propia complejidad de la historia; aquí son bastante simples porque la historia es corta, pero se hacen según las necesidades de cada obra y escritor.



3. Cuervo Fúnebre (@funeralraven)


Nunca he tenido escaleta como tal. Tengo apuntes aquí y allá, en un formato y en otro, diseminados como las bolas de dragón. Cuando estoy en proceso de reescritura, suelo usar el borrador como escaleta.


1. Símbolos del señor Córvido
2. Worldbuilding de La vigilia del Dragón y otras novelas
3. Anotaciones con pretensión de escaleta
4. Alfabeto (en primicia)
5. Frases transcritas de 4 (en primicia)
6. SMS con anotaciones + intro de una canción inspiradora

Vais a ver que es un auténtico caos. Suelo tirar de memoria, pero hay cosas que, por si acaso, las anoto. En algunos casos tiene que ver con worldbuilding. En esto soy poco profesional, porque es justo lo que no te desaconsejan que hagas.



4. MirichomDeNuuravein (@Higkerdok)


1. Resumen de capítulos y anotaciones

2. Boceto de un mapa
3. Escaleta reciente, con escenas eliminadas
4. Cálculos de órbitas planetarias
5. Tabla de meses de 4

La primera imagen, de hace unos dos años, corresponde a un esquema rápido de unos capítulos (se ve el número del capítulo al lado de los párrafos), y luego anotaciones de cosas que se me olvidan, notas al margen y desastres varios. Lo que hay arriba a la derecha es un dibujo de la planta de un templo donde se iba a desarrollar la acción.

La tercera imagen ya es un poco más nueva, de hace un par de meses. Ahí tengo apuntadas unas  escenas que tengo en la cabeza, pero sin ordenar porque las apunté rápido (página izquierda). Luego anoté con colorines, ordenándolas en días y noches, y en la página derecha ya está completamente ordenado. Hay anotaciones de "eliminado" porque se trata de una reescritura y me cargué mucha paja por el camino.

La cuarta no se la deseo ni a mi peor enemigo... Quise hacer una órbita de un planeta "realista", y ya sabéis que nuestro año es de 365,25 días. Así que esta imagen corresponde a los cálculos necesarios para hacerlo, al margen de los cálculos correspondientes a los ciclos lunares (5) para ver en qué momento del mes coincidían llenas y nuevas (el planeta tiene dos lunas, ya os digo que si Laura Gallego hubiera calculado esto, no publica nunca Memorias de Idhún).



Después de ver esto pensarás "bueno, pues lo hago a ordenador y así me queda ordenadito y limpio". No, tampoco va a servirte de nada. Rocío Vega también hace parte de sus escaletas a ordenador, y Dalila es forofa de Evernote. Hasta yo he intentado pasarme al digital para evadir el caos...

Abandonad toda esperanza, lo máximo que lograréis con una escaleta a pc es algo como esto:


Escaleta de Rocío Vega
 
Aquí somos todos igual de marranos, así que si vuestra escaleta no es el cúlmen de la higiene no os amargéis la existencia, todo el mundo sabe que la creatividad es una sustancia inestable y que mancha mucho.



Bien, llegados a este punto es momento de ir cerrando el artículo, y para ello, qué mejor que contar con la augusta presencia de Víctor Blanco, que nos va a obsequiar a todos con un completo análisis de su última obra a dos manos. 

Pero para recibir este pequeño regalo es necesario un requisito: haberse leído Delbaerth Rising, porque la entrada es muy puta y alberga spoilers ^^

(¡¿Cómo que aún no lo has hecho?! ¡Con la genial reseña que le dediqué! ¡Con el por culo que os estoy dando en Twitter con el libro del jodido elfo! Ains... Va, aprovecha el Día del Libro y regálatelo ^^).

Venga, la entrada no se va a mover de aquí: sé un buen chico y vuelve con el libro leído, que no te decepcionará. 
¡Te esperamos!


¡¡¡SPOILER ALERT!!!


Y para los que ya conozcáis las aventuras de el Cortador, aquí os dejo con el señor Blanco y su despiece de Delbaeth Rising:

Veníamos de una campaña de rol en la que jugamos Gonzalo Zalaya, Víctor Blanco y Pau Estrada. Creamos los personajes por separado, un elfo gladiador y un mediano espadachín. Y el Director de juego su historia. Y de esa labor de creación a tres bandas, de esas ideas comunes, pero en cierto modo, irreconciliables, salió la que es hoy una novela.

Los hechos promordiales de la novela sucedieron en la partida de rol. Todos los personajes principales aparecieron también allí: Gumbald, Bradford, Decoyen, Salbara, Laurentius, Svensson, Taison, eran PNJ's (personajes no jugadores, es decir, controlados por el director de juego).

Laurentius era el nexo de unión de los dos jugadores, de los dos personajes principales: Delbaeth y Ratón. Les obligaba a proteger su reino de un grupo de conspiradores bajo la fórmula "el mal les precede". Tema sobre el que el propio Delbaeth se ríe en la novela, diciendo algo parecido a lo que dijeron los jugadores: "bueno, eso es un poco vago". Pero continuemos.


Desde el primer momento decidimos que dividiríamos la novela en dos partes, porque no nos apetecía nada escribir y publicar un libro de 600 páginas. Nos iba perfecto dividirla, por varias razones, la más importante de las cuales era que Ratón el mediano abandonaba a Delbaeth, cansado de sus continuas locuras, excesos, y estallidos violentos. 

Por otro lado, estaba la muerte de Laurentius a manos de los Hijos de Aron. Esto causa un cambio completo en el elfo, que desde ese momento se convierte en un paladín del Reino; a pesar de que no siente nada por esa tierra, lo protege por lealtad, de igual modo que por lealtad persiguió a los asesinos de Caernavon, que en la partida de rol eran ocho (tres murieron en la arena).

Vamos con la escaleta:

Pulsa la imagen para ampliar

Como veis era una escaleta muy sencilla, que dejaba planteados los giros principales de la trama. Con esta base supimos en todo momento en qué parte de la trama estábamos, y sobre todo, hacia dónde teníamos que seguir viajando. Como veis, la novela ha cambiado bastante.

Desde el primer momento queríamos una novela sencilla en cuanto a trama. No queríamos empantanarnos con líneas secundarias, sino una novela que avanzara como un carro desbocado: acción, acción, acción. Había dos líneas que nos complicaban esa tarea. 

Una era la de Svensson y Salbara, que conspiraban por su cuenta en contra de Delbaeth. Esto sí sucedió en la campaña de rol, Delbaeth y Ratón fueron emboscados en una taberna, y al carecer de armas de proyectiles estuvieron a punto de morir. Delbaeth también mató al llamado The Samurai, al que, en cierto momento de la historia, quisimos dar más trasfondo, creando para ello el pueblo de los visonios, un pueblo de piel negra. Esto fue una broma interna, por dos películas que nos gustan mucho a los autores, Ghost Dog y El hombre de los puños de hierro, en que dos hombres negros aceptan, en el primer caso, el Bushido, y en el segundo, las enseñanzas Shaolin. 

Otra cosa que cambia es que Delbaeth, en la novela, no vence a Taison (The Samurai). Llegado el momento, nos dijimos: no puede ganarle. Es más, no debe ganarle. Estábamos hartos de héroes que siempre ganan, así que le dimos un giro: Delbaeth pierde el combate, y además Taison se toma la libertad de vencerle sin matarle.

Quizás los que más se hayan beneficiado de la novela hayan sido los Hijos de Aron, que en la novela se llaman en realidad las Hojas Huérfanas. Ya el cambio de nombre dice mucho, queríamos potenciar el componente mercenario, el factor amoral de estos sujetos, que vienen al Reino a ganarse la vida. 

En esto, Jaume Vicent ha visto mucho de Berserk, y tiene razón. Por si no lo conocéis, es un cómic brutal que nos fascina a ambos. En resumen, teníamos que crear toda una mundología para estos personajes que en la campaña no tenían apenas minutos, y no queríamos caer en el típico “soy malo porque me han dibujado así”. Esto no se queda aquí, pues en la siguiente novela, La enemistad del mago, los seguiremos muy de cerca.

Otra cosa que había cambiado mucho en la novela respecto a la campaña era el personaje de Ratón. Había crecido muchísimo, llegando no solo a medirse con el elfo en cuanto a importancia, era ya el motor de la historia, el único capaz de arrastrar a Delbaeth a Ringrant, a llevar a cabo lo que le había prometido a Laurentius.

Se humanizó mucho Ratón a medida que escribimos sobre él. En la campaña de rol era un poco diferente, trabajaba por lealtad, pero sobre todo por sí mismo, era mucho más independiente de Laurentius. Se marchaba, como dijimos, a buscar fortuna por libre, ya cansado del elfo. De hecho, la ruptura entre Delbaeth y Ratón asoma varias veces en la novela, y realmente llega a producirse, aunque al final, en la escena bajo la lluvia que queríamos, fuera muy emotiva (para nosotros al menos lo fue) se reconcilian.

Para entonces, ya sabíamos cual iba a ser el destino del mediano. La lluvia cambia totalmente el tono de la novela. Acaba el verano, empieza el otoño. Se acaba la risa, la despreocupación, la infancia. Llega la vida adulta, los problemas, los errores, la culpa.

1. Los autores debatiendo civilizadamente
2. El resultado de la muestra de civismo anterior

En resumen, hacia el 60% de la historia, habíamos tenido que sentarnos y enfrentar la situación: “este Ratón no puede marcharse sin más de la historia, está demasiado vinculado al mago”. Por si esto fuera poco, teníamos problemas para narrar la muerte de Laurentius. En la campaña sucedió sin más, un giro de efecto del Director de Juego, pero en la novela no podía funcionar así, no podíamos decir zas, pues va el mago y muere. Teníamos que narrarlo. Así que decidimos matar dos pájaros de un tiro: Delbaeth y Ratón se separan, el mediano es capturado y usado como cebo para atrapar a Laurentius. Y para colmo de males, Delbaeth llega tarde, es un héroe fallido 100%.

Decidimos narrar eso desde la perspectiva del elfo, hacer que, cuando llega a la Torre del mago, el mal ya está hecho. Esa escena era para nosotros la verdadera tragedia, la verdadera ausencia. Vuelve a la Torre, pero sus amigos ya no están allí, y ya nunca vuelve a vernos en vida. Ha elegido el Camino del odio, ha elegido la venganza personal antes que el compromiso, el pasado antes que el presente. Y tendrá toda su vida para arrepentirse.

En definitiva, lo que intentamos, no sabemos si lo hemos conseguido, era no caer simplemente en una narración de hechos. Queríamos hablar de amistad, de lealtad, de egoísmo, y sobre todo, de odio y de amor. Ambas fuerzas están en la novela, representadas en distintos personajes, y ambas fuerzas están también en el atormentado protagonista. Por ello, y porque todo discurso implica elegir lo que se presenta en él, tuvimos que alterar algunas partes de la campaña, de la escaleta original, para que detrás de tanta acción, de tantos espadazos, hubiera un alma, un mensaje.

Esperamos que os haya llegado :)


¿Un aplauso al Pájaro Henchido, no? 

Y con esto sí que me despido por hoy, esperando que os haya gustado la entrada y que la escaleta os ayude a partir de ahora en la planificación y escritura de vuestras novelas.

¡Nos leemos! ^^

3 comentarios:

  1. Me he saltado la parte con spoilers xD

    Me encantan vuestras escaletas, son casi tan desastrosas como las mía. Me encanta tu fantasmita y me siento igual que rocio muchas veces. Ahi en plan furiosa: ¡PERO ESTO AQUÍ NO ENCAJA, REPÁMPANOS!

    Yo la hago a ordenador pero mucho más ordenado que eso porque a mano... pierdo la libreta, y empieza a escribir en otra, luego me encuentro con dos libretas distintas con dos escaletas distintas y no sé como avanzar xD

    Solo utilizo el boli cuando necesito inspiración, me salen las palabras con más facilidad que en el teclado.

    Aquí cada escritor debe organizarse a su modo, ¡cada uno es un mundo para organizarse!

    Oye, me esta gustado mucho tu blog ^^

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    1. Pues yo sin mi boli no puedo, en digital las ideas no fluyen bien. Es como tú dices: cada escritor tiene sus modos.

      ¡Nos leemos! ^^

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  2. Yo sí estoy construyendo algo así (aunque no sabía que se llamaba escaleta) en ordenador, y me gusta el resultado. Necesito organizar el lio mental que tengo y pensé que a mano me iba a liar más. Lo hago en excel; en la columna horizontal tengo puesto Capítulo, Lugar, Protagonita, Secundarios, Otros, Resumen, Necesario y Detalles. En las verticales voy poniendo las escenas según me surjan, con lo que si necesito intercalar o cambiar el orden de alguna, lo tengo fácil.
    De todas formas, muchas gracias por compartir tus conocimientos y los de otros escritores. Hace poco que conozco este blog y ya me ha ayudado un montón.

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