Reseña: El hombre sin nombre

Sangre, combates, venganza y justicia. ¿Se puede pedir más?


BÁSICO

Título: El hombre sin nombre
Editorial: Ronin Literario
Autor/es: Víctor Blanco, Alexander Páez, Carlos Bassas

EDICIÓN

Formato: Rústica con solapas
Nº de páginas: 344
Año de edición: 2016
Precio de compra: 18,00€
(Puedes adquirirlo aquí)

PUNTUACIÓN: 5/5 




Hoy os traigo una nueva historia de samuráis de la mano de Ronin Literario (por si no se notaba por el color rojo) y tres magníficos autores. ¿Os apetece un paseo por el Japón?


El libro, formado por tres novelas cortas, nació como un homenaje de sus tres autores a la labor que desempeñada por Akira Kurosawa y Toshiro Mifune y, más en general, un homenaje al cine de samuráis, del que se habla con admiración en el prólogo.

Las tres historias transcurren durante el Periodo Tokugawa y el final del Periodo Edo, cuando los occidentales (gaijin) llegaron al Japón, poniendo en peligro el equilibrio de su mundo y sus complejas y ancestrales costumbres.


No, milongas de este estilo no vais a encontrar aquí

En medio de ese Japón de los samuráis que desaparece, entre la añoranza de los tiempos de esplendor, un ronin sin nombre es el nexo que une estas tres historias, un samurái sin señor que recuerda al protagonista de films como Yojimbo.

¿Queréis echar un rápido vistazo a cada una de estas historias?


Solo los culpables corren



Un bosque nevado a las afueras de una pequeña aldea gobernada por los Tsubaki, una familia de samuráis venida a menos. La paz se ve rota con la llegada de un grupo de extraños liderados por un joven samurái de suaves facciones.

El anuncio del ataque a un mercader en sus dominios obligará a los Tsubaki a aliarse con el huraño Sanjuro, un ronin que habita en las afueras, a fin de demostrar que el culpable del ataque es la cuadrilla del samurái de suaves facciones. 

Lo que Tsubaki Kenko ignora, es que el joven no es quien dice ser, y que enfrentarlo puede ser tan dañino para los suyos como no hacerlo.

Tensión, combates, frío y muerte es lo que vais a encontrar en este relato de Víctor Blanco, que presenta al personaje del ronin sin nombre y empuja al lector hacia un Japón donde el honor no es más que una palabra.



Venganza en otoño


El lector se reencuentra con el antes llamado Sanjuro, que ahora se hace llamar Roku y viaja en compañía de la joven Yuu, huida de la saqueda Ezo (actual Hokkaido) en busca de venganza.

Solo existe un objetivo en la mente de la joven, y es acabar con la vida del daimyō Matsumae. Para ello, contará con el apoyo de un dispar grupo de guerreras: una extranjera, una mujer tatuada y una maestra de la katana.

Alexander Páez nos trae una historia cruda que habla del deseo de venganza y cómo este puede destruirnos y hacer de nosotros auténticos demonios.



La puerta Sakurada


El llamado Sanjuro es contratado por Jisaemon, samurái al servicio de los Shimazu, para que lo ayude a él y a diecisiete ronins del clan Mito a poner fin a la vida del Tairō Ii Naosuke y restaurar al Emperador.

Tal maniobra tiene como objetivo acabar con las políticas aperturistas que llevan ya tiempo rigiendo Japón, poniendo así fin al gobierno de los burócratas, los auténticos señores del país.

La traición, los intereses personales, la decadencia y, por encima de todo, el hastío de Sanjuro, son los elementos con los que está tejida esta última historia de sangre y venganza.

Con esta historia de Carlos Bassas concluye El hombre sin nombre, no sin antes hacer reflexionar al lector sobre la impotencia de un mundo que muere vista a través de los ojos un ya viejo ronin.


Neyra-sama reflexionando tras la lectura (con MI kimono)

Tras la lectura de estas tres pequeñas novelas he de decir que no soy capaz de elegir cuál de ellas me ha gustado más, pues cada una de ellas trata aspectos de los más humanos que han reflexionar al lector.

Si tuviera que destacar algo de todas ellas es su aire melancólico, esa atmósfera de tristeza y decadencia propia de un Japón en pleno cambio. La lectura supone un baño de realidad y el desterrar para siempre el mito de los honorables samuráis, que ya tocaba.

Lectura rápida, entretenida y hasta diría que muy filosófica y enriquecedora. Además, el libro cuenta con un completo glosario en la parte posterior para que os familiaricéis con el vocabulario.

Y si con todo esto aún no os he convencido de leerlo, tal vez la hermosa portada de Marina Vidal os ayude a decidiros, porque os aseguro que es preciosa en formato físico.


¡Nos leemos! ^^


2 comentarios:

  1. Gracias por tomarte tu tiempo en dejar constancia de esta obra, que no es otra cosa que el sentido homenaje de tres enamorados de una época concreta de la historia del cine. Un abrazo.

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