Libros que (literalmente) sembraron el terror


Se acerca el final de octubre y con él la noche de Halloween. O el Día de Muertos. Como sea que queráis llamar a esta celebración de raíces paganas.

Lo habitual en estas fechas es recomendar películas de terror y libros o relatos de este género. Como de películas domino menos de lo que me gustaría, os remito a la web de Excentrya, escritor del género.

En cuanto a libros, mi consejo es que echéis un ojo a las reseñas publicadas en la web de la Revista Windumanoth. Allí encontraréis títulos como la antología Terroríficas, muy recomendables para los amantes del terror singular.

Pero si lo que queréis es echaros a temblar, no perdáis ojo al listado de libros que os he preparado. Un selecto grupo de obras que hicieron temblar de pavor al mundo gracias al contenido de sus páginas. O a lo que teóricamente ocultaban.

Leer cualquiera de ellos os asegurará una noche de pesadillas, gritos y horror. Y de historia, que ya sabéis que es muy importante para inspirarse ^^



1. El Malleus Maleficarum

Este libro es el terror hecho papel. Conocido como El Martillo de las Brujas, esta obra se publicó en 1487 en Alemania y sembró el terror en Europa durante los siglos XVI y XVII.

Los autores del volumen, Kramer y Sprenger, compendiaron en este libro todo el saber acerca de las brujas, los demonios y como cazarlos.

El resultado es un exhaustivo (e imaginativo) manual para identificar brujos y torturarlos hasta que renieguen de su fe. O hasta que se te mueran destripados en el potro, lo que ocurra antes.

Gracias a las "sabias enseñanzas" de Kramer y Sprenger, miles de personas fueron torturadas y quemadas vivas. Otras tuvieron que huir de sus hogares para no correr la misma suerte. Pero no es fácil escapar de un libro que cuenta con casi más reediciones que la Biblia.

La función del Malleus era utilizarse como libro de cabecera para inquisidores de toda Europa. Y lo cierto es que lo consiguió. En la mesa de cualquier inquisidor que se preciara había siempre un ejemplar. 

Probablemente César, el villano de Sorgina, también tenía siempre el suyo a mano. O eso opinan los lectores que ya han tenido el placer de conocerle (por menos de 3€).

Osculum infame: El pecado capital es un beso negro para la Inquisición

Además, uno de los temas recurrentes en El Martillo de las Brujas es la conducta sexual de los adoradores de Satanás. A los autores parece obsesionarles mucho esta parte, de modo que el libro en ocasiones parece el kamasutra de lo satánico.

En especial parecían sentir mucho interés por conocer la temperatura del pene de Nuestro Señor Lucifer. Y el tamaño. Y el grosor. En serio, le dedican más páginas de las que sería casto.

Así pues, si buscas un libro descriptivo tanto del sexo como de la brutalidad inquisitorial, esta lectura es ideal para ti.



2. Las penas del joven Werther

Menos célebre que Fausto, esta obra de Goethe supone un peligro para quien se exponga a su lectura.

A diferencia de la obra de teatro, en ella no encontramos ni pactos demoníacos ni ningún malvado alquimista sediento de fortuna. No, el protagonista de todo lo que en ella ocurre es un joven enamorado.

En esta novela el muchacho, llamado Werther, desgrana las miserias de su desamor y el sufrimiento que le provoca. Es tanto el dolor que siente que al final el joven se quita la vida con un arma de fuego.

Todo lo que escribió Goethe es dramático, pero esta obra se pasa 

Hasta aquí en nada difiere Werther de cualquier otra obra romántica. Sin embargo, esta novela provocó una oleada de suicidios en su época. Muchos enamorados al leerla se sintieron contagiados del dolor de Werther y emularon su suicidio.

Tan sonado fue el suceso que nada daba más pavor a los padres que hallar un ejemplar del libro en el escritorio de su hijo. Ni las plagas de ratas hacían chillar tanto a esas madres y padres del Romanticismo.

Si sois de los que gustan con la lectura de libros manchados de sangre, desgustadlo. Miedo no vais a pasar, pero si os pilla en mala época tal vez mejor apartaros de él antes de que Werther os arrastra a su cuadro depresivo.



3. Frankenstein o El moderno Prometeo

Esta sí es una novela de terror al uso. Y lo cierto es que con ella, Mary Shelley logró ponerle los pelos como escarpias a los más moralistas  de su época.

La novela narra las viscisitudes del doctor Victor Frankenstein, un hombre empeñado en lograr superar la barrera que es la muerte. Aún si para ello tiene que pasar por encima de la buena praxis y la moral.

Como un juguetero, el buen doctor reconstruye a un ser de apariencia humana a partir de pedazos de otros cadáveres. Y logra traerlo a la vida, sí. Pero las cosas no salen como él esperaba y su criatura sin nombre acaba huyendo.

El argumento en sí tenía miga suficiente para causarle ardores a cualquier sir victoriano. ¡Jugar a ser Dios! ¡Utilizar la electricidad para perturbar la paz de los muertos!

Mira qué cara de que me importe escandalizaros

Sin embargo, lo que más chocó de Frankenstein fue la autoría de la obra. ¿Cómo una mujer pudo crear algo semejante? ¡Seguro que la había ayudado su esposo!

No hay que olvidar que Frankentstein nació como un reto literario entre varios autores. Pero solo Mary logró terminar aquella obra y publicarla. ¿Veis como la perseverancia es el 50% de la labor del escritor?

Suponemos que al egocéntrico de Lord Byron no quedó nada contento con esto. Porque por mucho que su texto ayudase a crear El vampiro de Polidori, jamás su obra se convirtió en el icono que es hoy Frankenstein.

Si buscas una lectura clásica que recoja las inquietudes del siglo XIX, mi consejo es que te dejes seducir por la novela de Mary Shelley y los debates morales que plantea.



4. El Necronomicón

Si en el Día de Muertos no queréis estar solos, este es el libro que andabais buscando.

El Necronomicón, creado por el escritor H. P. Lovecraft, es un grimorio moderno. Es decir, un libro en el que se catalogan toda suerte de entidades malignas y se explica cómo invocar su presencia en nuestro plano.

Bichitos tan adorables como Cthulhu, llenos de amor (y de ojos)

Según el autor, la lectura de este libro arrastra a la locura a quien lo haga. O peor: permite invocar a un ser de pesadilla que se encargará de quebrar su mente y matarlo. A él y a quienes se hallen cerca.

La buena noticia es que el Necronomicón es un libro inventado. No existe (o al menos el Necronomicón que cita Lovecraft no existe). Pero el modo de presentarlo del autor hizo que esta obra traspasase las fronteras de la realidad.

Hay mucha literatura acerca de la verosimilitud del libro. Y más de una jocosa anécdota. Curiosidad y misterio acerca de este curioso grimorio es algo que no falta.



5. La Biblia Satánica

Este libro tiene más literatura detrás que páginas. En serio, LaVey sabía que las personas vivimos muy ajetreadas, de modo que se trata de un tomo muy breve.

Y no, en él no se desgranan cosas tales como la práctica del sacrificio de vírgenes. Ni tampoco se describen orgías y conjuros para invocar a Nuestro Señor Lucifer.

Ni encuadernación en piel humana tiene...

De hecho, es un libro bastante anodino. Un tratado de filosofía que expone el pensamiento de lo que hoy día es la Iglesia de Satán. Algo bastante menos morboso que lo que suelen presentar las películas, me temo ^^'

Pero no dejes que la realidad te estropeé un buen titular. Y menos pudiendo señalar pestes de una comunidad relativamente pequeña. Y siempre queda bien en la parte sensacionalista de tu periódico un artículo sobre orgías y sacrificios en una ermita perdida.

Por eso miedo causaba hallarlo en la mesita de noche de tu hijo adolescente. Casi más que encontrarse un ejemplar del Manifiesto Comunista o del Libro Rojo de Mao. La gente se asusta muy fácil... 

Ahora bien, si el tema es de vuestro interés, no os desesperéis. Si queréis más miga sobre el culto al Diablo, mejor echadle un ojo a El libro de Satán, editado por Hermenaute.



Estos son algunos de los libros cuya mención más reacciones adversas causaba (y aún causan en algunos casos). Pero no son los únicos. El mundo anda lleno de libros terroríficos.

Y es que no todos los tratados sobre brujería y entidades malignas son tan inocentes como la antología No hay brujas buenas. Una lectura que, si os agrada la espada y brujería, no deberíais dejar pasar.


¡Nos leemos! ^^

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recuerda que al comentar en esta página estás aceptando nuestra política de privacidad. Puedes obtener más información al respecto en el siguiente enlace:

http://escribeconingenio.blogspot.com/p/politicas-de-privacidad.html