Tutorial: Refranes y canciones en mundos de fantasía


Porque hay muchas formas de contar las cosas...

Hace un par de días os dije que si este tuit llegaba a más de 10 RT subiría aquí mi manual para componer refranes y canciones para vuestros mundos de fantasía.

No suelo hacer tutoriales, lo sabéis (eso de los mapas fue una excepcion), pero como suele decirse "lo prometido es deuda", y yo soy de cumplir con lo que prometo (por eso no me dedico a la política).

¿Vamos allá? ^^


Empecemos por el principio: ¿qué son y para qué sirven los refranes y canciones?

Bueno, pues su principal función es compendiar el saber popular y servir como vía de transmisión de conocimientos de generación en generación.

En nuestro mundo, refranes, cancioncillas y dichos populares son bastante comunes (¿o acaso en vuestra familia nadie ha dicho nunca "¡Viva la Pepa!" sin tener ni idea del origen de este grito?).

Por lo tanto, incluir este tipo de fuentes en nuestras historias nos ayudará a construir una identidad cultural, política y social. Y además nos ayudará a dar a conocer ciertos detalles al lector sobre nuestro mundo sin aburrirlo, como ya expliqué en la anterior entrada.

Pero dejémonos de principios teóricos y vayamos al grano: ¿cómo se construyen los refranes y las cancioncillas?


1. Ingredientes básicos


Antes de lanzarnos a la odisea de escribir una canción, dicho popular o letrilla necesitamos una base previa: nuestro worldbuilding.


La belleza de crear un mundo

No se puede escribir nada sobre un mundo que no existe, porque en la vida real (que es la que tratamos de copiar) este tipo de composiciones se gesta a partir de hechos históricos por todos conocidos.

Por lo tanto, hasta que no dotemos a nuestro mundo de un pasado y de unos personajes "históricos", no podremos lanzarnos a esta tarea.

Del mismo modo, también es necesario tener definidas las estructuras de poder y a los personajes que ejercen el mismo en este mundo, pues los gobernantes son casi siempre fuente de inspiración para los compositores de tonadillas y rimas.

Por lo tanto, antes de tomar el bolígrafo necesitarás enfrentar el mayor reto de un escritor de fantasía: crear un mundo.


2. Temas y tono


Supongamos que ya tienes creado el mundo con todos los elementos necesarios para que sea creíble. Felicidades, estás preparado para fingir que eres un bardo ^^


Kvothe: bardo, cantautor y misógino a tiempo parcial (por sandara)

Sin embargo, lanzarse a la aventura de escribir versitos sin tener claro de qué vamos a hablar, es una idea pésima. Y hacerlo sin saber en qué tono queremos contarlo, es una idea aún peor.

Así pues, lo más importante es definir el tema y el tono de nuestra composición antes siquiera de empezar a garabatear nada.

A continuación os dejo un listado de las temáticas más comunes para canciones y refranes (y otra con el tono de las mismas).


a) Temas

Para refranes:

- Referentes al clima de un lugar: "Si el viento grita, el mar se encabrita".

- Referentes a comportamientos: "Levántate al amanecer y tardarás en perecer".

- Referentes al saber popular: "Corteza de manzano para un cuerpo sano".

- Topicazos: "Hombre con dinero, hombre mentidero".

- Demostraciones de odio: "Si un isleño pisa tu hogar, ya no hay descanso ni buen amar".

- Proverbios con base histórica: "Amoríos de Fermín y Ana, acaban pronto y de mala gana"

Para canciones:

- De amor (de pastores, de nobles, de pastores a nobles, de sacerdotes...). Ej. Romance del Conde Olinos

- Históricos (dedicados a guerras, batallas, victorias políticas...). Ej. Bravura de Rodrigo

- Infantiles (con doble sentido para los adultos, o con un significado violento). Ej. Alouette

- Sobre fornicio y amoríos ilícitos. Ej. La molinera

- Reivindicativos (el antecedente de la canción-protesta). Ej. Torna Serrallonga


b) Tono

- Elogioso: Se ensalzan hasta el ridículo las virtudes de sus protagonistas o los beneficios del hecho. También sirven para hacer que te cagues de miedo:

Ej: Las lluvias de Castamere.

- Reivindicativos: Puede que en un futuro se conviertan en himno de una revolución, pues denuncian hechos injustos.

Ej: Conte medieval (no es de ningún, libro, pero sirve).

Aquí podéis escuchar cómo acaba la historia (en catalán)

- Satíricos: Sacan a relucir el descontento popular (o personal) desde la burla. Su intención es humillar al objeto de la canción.

Ej: La canción que Kvothe le dedicó a Ambrose.

- Distendidos: No tienen más objetivo que hacer reír, sin malicia.


- Tristes: Rememoran con nostalgia un pasado glorioso, o expresan el dolor de un pueblo/personaje...

Ej: Jenny de Piedrasviejas / Flower of Scotland.

Hay que recordar, sin embargo, que tanto los temas como los tonos son combinables entre sí, y que una canción elogiosa puede ser interpretada como triste o burlesca, dependiendo de quién la escucha.


A ninguno de los dos les sonó igual la canción ^^'

Del mismo modo, una canción dedicada a los líos de cama de un rey, que en un principio se concibió como burlesca, puede devenir, con el paso de los años, un romance popular.

Por lo tanto, tened en cuenta que la distancia cronológica y el lugar donde se pronuncian pueden cambiar el sentido de las composiciones.


3. Camuflando la falsedad


A diferencia de las canciones populares de nuestro mundo, estas han sido creadas de forma artificial, atendiendo a los deseos del escritor de contar X a sus lectores.

Para disimular esta artificialidad existen una serie de trucos, bastante simples, pero que suelen dar resultado.


a) Lenguaje

Dependiendo de quién sea el autor, del modo en que fue concebida y de la época en la que surgió, las canciones sonarán de una forma u otra.

Es decir: un verso escrito por un noble de hace cien años no sonará igual que una rima transmitida de forma oral que se inventó una labriega.


La lengua es MUY importante (para muchas cosas)

Por lo tanto, hay que tener en cuenta qué tipo de lenguaje vamos a utilizar en la creación de nuestras composiciones. He aquí una lista de consejos prácticos:

- Vocabulario barroco y versos complejos (ej. alejandrinos) para composiciones creadas por nobles.

- Vocabulario sencillo y versos básicos para composiciones populares (ej. pareados).

- Barbarismos para las composiciones populares.

- Variantes de una misma versión para marcar su trasmisión oral (usa sinónimos de algunas palabras, cambia el orden de algunos versos...) o poner de manifiesto las particularidades territoriales.

- Arcaísmos para dar sensación de antigüedad.


b) Metáforas

Una canción satírica puede ser muy divertida, pero lo es aún más cuando se usan metáforas: da elegancia y encima divierte al público.

Es común que en refranes y canciones los artistas digan sin decir, usando metáforas fáciles de entender (por el público adulto y por "niños aventajados").


Truhán y los niños de Fagin. A eso me refiero con "aventajados"

Ejemplo: 


"La vara del Rey Denfan, 
se muestra siempre erguida. 
Las faldas tanto le dan, 
es dura con los maridos."

Yo no he tenido que deciros nada y creo que sabéis bastante sobre las inclinaciones del rey. Con cuatro versos me puedo ahorrar explicaros por qué conjuran los nobles y por qué no hay heredero al trono del país ^^

Ah, y otra cosa: no olvidéis usar también un título sencillo pero sugerente para bautizar a vuestras composiciones.


c) Métodos de distorsión

Otra forma de dar realismo a nuestros dichos populares y canciones es privarlos de contar la verdad, pues en el mundo real, rara vez un cantar es fiel a los hechos que narra.

No me entendáis mal: es elogioso querer explicar en una canción una gran batalla, pero no es creíble. Los escritores (y los bardos sobretodo) tienden a exagerar, de modo que nosotros también.

- Inventar sucesos para dar epicidad: una monomaquia.

- Desprestigiar a terceros: decir que el rival se hizo caquita.

- Añadir elementos fantásticos: un dragón, una ninfa...

- Meter salseo y paja: un romance, una infidelidad...

- Epítetos elogiosos: Tontaco III El Valeroso

- El verso en el verso: meter un poema dentro de la canción.


La Odisea: ejemplo de metida de paja monumental (20 putos años)

Todos estos métodos te ayudarán a dar verosimilitud a tu historia. Y sí, es irrelevante que el tal Tontaco III fuese en realidad el más cobarde del reino. Si este detalle es importante para la trama, el lector ya se dará cuenta por sí mismo de que la canción es una patraña, que no es tonto.

Con todas estas pautas, creo que estáis listos para garabatear y recitar vuestras propias composiciones, dando así vidilla a vuestros mundos de fantasía (y salseo).

Espero que el tutorial os resulte de utilidad, y aunque suene a propaganda, yo de vosotros estaría atento a mi Twitter, porque por ahí siempre las lío.

¡Nos leemos! ^^

6 comentarios:

  1. Muchas gracias por esta entrada tan especial :)

    ResponderEliminar
  2. Me gusta mucho esta entrada ^^ Tengo una protagonista barda y temía a la hora de inventar cancioncillas, me servirá mucho tu guia ^^

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra leer eso. Espero que te sea bien útil ^^

      Eliminar
  3. Me ha encantado la entrada <3 Justo Virginia de la Puente tiene una canción en "Entre las dos orillas" que es muy así del pueblo llano y acaba siendo la marca de un personaje y me has hecho recordarla. Un gran análisis de los elementos que crean el saber popular. Un abrazo ^^

    ResponderEliminar