La fuente de inspiración


Porque la inspiración no sale de los árboles, sino de las palabras.

Advertencia: este post tiene más de filosófico que de otra cosa. Si buscas una lectura amena y útil, te recomiendo leer acerca del sexo de las mariposas o descargar Sorgina en Lektu.

Ahora sí podemos empezar ^^

¿Cuál es la principal fuente de inspiración de un escritor?

Una pregunta sencilla, sin duda, pero compleja de responder. Si se la planteas en frío a cualquier juntaletras, quedará silencioso y meditabundo por varios minutos para, finalmente, dar una respuesta vaga.

Algunos mencionarán sus influencias, otros la semilla de su último proyecto, e incluso algunos te darán el listado de canciones que escuchan mientras escriben.

Ninguna de estas opciones es una respuesta válida. No porque la música o una buena idea no sirvan para escribir, sino porque no son una respuesta concreta.

Como en mi escaso tiempo libre me gusta cuestionarme las cosas, indagué respecto al origen de la Inspiración (así, con mayúsculas). A continuación las conclusiones a las que llegué:


1. No existe un origen único


Así tal cual: no hay una única fuente de inspiración válida para todos los escritores, sino multitud de ellas.

Esto puede parecer contradictorio con lo que mencionaba un poco más arriba sobre la concreción de las respuestas y la búsqueda de la fuente de inspiración, pero no es así.

Ahora bien, si alguien quiere ponerse purista, se pueden definir dos fuentes de inspiración primarias, conectadas pero no iguales:


a) Fuente interior

El motor que pone en marcha los engranajes de la inspiración es el propio mundo interior del escritor: sus experiencias, su forma de pensar, sus inquietudes y miedos...

Ej. Mary Shelley escribió Frankenstein y depositó en esa obra todo su dolor por la ausencia de un padre.

La Criatura, el ser al que más veces han llamado erróneamente


b) Fuente exterior

En este caso, es la experiencia de terceros y la influencia del entorno en el que vive lo que activa la inspiración del escritor.

Ej. Tolkien diseñó Mordor, un mundo industrial, en contraposición a la apacible Comarca, un entorno rural, para mostrar cuán doloroso era pare él ver cómo el "progreso" se comía su amada tranquilidad rural.


Ambas son igual de válidas, la única diferencia es que la primera no la puedes intuir durante la lectura sin conocer la biografía del autor, mientras que la segunda puede comprenderse si se tiene una ligera idea del contexto históricos en el que vivieron ^^


2. No hay un mismo uso


Supongamos que hay dos escritores que vivieron y escribieron en el mismo entorno durante el mismo periodo (la Historia es onmipresente en este blog). 

Supongamos también que los dos buscaban su inspiración en el exterior, en su entorno. Si coges la obra de ambos, aún escrita en las mismas fechas, verás que no parecen surgir de lo mismo.

Si cada uno escribiera una crónica de Mufasa, no parecería el mismo rey

¿Y esto por qué ocurre?

Bueno, pues porque cada escritor interpreta su entorno según su concepción del mundo. Por lo tanto, la lectura del exterior depende del interior. Y viceversa (osea que el punto anterior no se sostiene... Y sí lo hace, porque ya mencioné que eran complementarias).

¡No! ¡No huyáis! Ya sé que esto suena todo a galimatías, pero os aseguro que tiene sentido, al menos en mi cabeza ^^'


3. El punto en común


Y aquí es cuando el rollazo que os he metido empieza a cobrar sentido porque, aunque resulte increíble, existe un nexo de unión entre fuentes de inspiración.

Si lo que buscabais aquí era ese Santo Grial de la escritura, el origen de todas las musas... Ya podéis seguir buscando, porque yo, de momento, a la única conclusión que he llegado es a que la palabra es la fuente primordial de inspiración.

La imagen más rimbombante que pude encontrar sobre el grial

La palabra escrita en los libros que leemos, la palabra oral que nos transmite el saber de los mayores, la palabra interior con que interpretamos nuestro subconsciente.

Palabras. Palabras. Palabras.

Es hasta gracioso que sea de leer y escuchar (a nosotros y a los otros) que activemos nuestra capacidad creativa para escribir. Qué cíclico...



¿Cuál es la principal fuente de inspiración para un escritor?

Pues no lo tengo claro, pero para mí, ahora mismo, son las palabras. Quizá en unos meses cambie de idea y escriba otra entrada que contradiga a esta. O tal vez no y me quede con esta respuesta para siempre.

La verdad es que importa bien poco, porque lo que de verdad tiene valor por sí mismo es escribir. Escribe y no te cuestiones de dónde sale ese flujo creativo. Escribe porque es lo que crees que debes hacer y porque te apetezca hacerlo. Escribe y disfrútalo.Y la inspiración, como las musas, ya vendrá (si quiere).


¡Nos leemos! ^^

2 comentarios:

  1. ¡Muy interesante! Me pasa igual que a vos, para mí las ideas para cuentos (la mayoría) me llegan de frases o palabras; por eso me cuesta tanto usar imágenes o canciones.

    Es verdad que lo mejor es escribir sin cuestionarse demasiado estas cosas, pero creo que es un ejercicio útil porque nos ayuda a desarrollar mejor nuestras habilidades. Desde que descubrí cómo funciona mi creatividad, siento que soy un poco más eficiente que antes XD

    ¡Saludos!

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    1. Gran descubrimiento el tuyo, sobretodo si te ayuda con la productividad ^^

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