Cómo corregir tu borrador (sin morir en el intento)


Porque escribir bien a la primera es un mito u_u

En entradas anteriores hablé sobre el proceso de escritura de una obra, desde que surge la idea hasta que sale publicada. Bien, hoy vamos a centrarnos en la corrección.

Corregir consiste en poner bonito aquellos que escribiste "guiado por las musas". ¿Recuerdas todo aquello que NO debías hacer mientras escribías? Ya sabes, buscar sinónimos, cambiar de tiempo verbal, currarte las metáforas... Pues ha llegado el momento de recuperarlo ^^

Para que el proceso de corrección no se te atragante (porque es duro. Muy duro), aquí te dejo unas sencillas pautas:


1. Diccionario en mano


Al escribir, solemos repetir palabras, pecar de reiterativos, cometer faltas de ortografía incluso... Toca librarse de todas esas imperfecciones para hacer de tu borrador una novela agradable de leer.

Como en todas las cosas, existen niveles de corrección. El primero de todos consiste en erradicar los errores ortográficos o gramaticales que tú o el programa que uses puedas detectar. 

No olvides eliminar también los dobles espacios en blanco, asegurarte de que usas correctamente los signos de puntuación... En Literautas encontrarás una serie de pautas sobre cómo el uso adecuado de los mismos.


Un borrador limpio, es un borrador feliz ^^

Una vez hecho esto, tendrás un texto limpio con el que trabajar, y el segundo nivel consiste en embellecer y agilizar el texto


Llegó el momento de echar mano del diccionario de sinónimos para buscar las palabras más adecuadas, eliminando las repeticiones y exterminando los adverbios en mente (parece una tontería, pero el porcentaje de adverbios en mente de un texto delata al escritor novel).

Cuando finalices la limpieza y embellecimiento, tendrás ante ti un principio de novela bastante potable para seguir mejorándola.


2. Menos es más


El escritor debe ser capaz de decir mucho con pocas palabras. Las parrafadas eternas de descripción, el hincapié absurdo en un mismo aspecto... Todo esa ingente cantidad de texto abruma al lector. 

Reduce el texto a aquello imprescindible procurando que siga siendo comprensible, ágil y estético. Eso no significa que renuncies a dar información a tus lectores, sino que esta debe desgranarse con fluidez, en pequeñas dosis de fácil y agradable digestión.


¿O acaso quieres ahogar a tus lectores? 

Seamos sinceros: a nadie le importa que las cortinas del salón sean azules, salvo que ese color signifique algo dentro de tu historia. Describe y explica, pero si un detalle no va a tener relevancia para la historia, obviarlo es la mejor idea.

Muestra sin decir, recorta y mezcla diferentes párrafos, define sin describir, dale una vuelta a la escena, cambia el punto de vista, usa la pirámide de la abstracción: utiliza el método que te de la gana, pero no llenes tus textos de paja.



3. Dale un garbeo calle abajo


O dicho de manera más clara: sacarlo a la luz pública en  una atmósfera controlada. 

Cuando ya hayas mareado el texto tres veces, y lo hayas corregido de todas las formas que se te ocurran, filtrado, colado, apedazado y vuelto a unir, entonces llegó el momento de pedir ayuda a una manita cooperativa.

Preferiblemente, busca el consejo de tu lector cero de confianza, pues te ayudará a señalar algo más que los errores ortotipográficos que hayas podido pasar por alto. 

Si no tienes a quien te lo lea, siempre puedes buscar ayuda en webs y foros de escritores (tú corriges, ellos te corrigen), o contratar los servicios de un corrector, o de una agencia.


Y no se vale procrastinar mientras, que tú no eres gato ¬¬

El objetivo de este punto es sacar a la luz los fallos que el autor es incapaz de ver, bien porque ya se conoce la historia de memoria, bien porque tiene el texto tan trillado que es incapaz de verle errores.

Y no me refiero a problemas de ortografía o gramática, sino a fallos en la trama que el autor, conocedor de la historia, ha pasado por alto porque para él resultan evidentes.

Por ejemplo: la espada de tu protagonista puede lanzar hojas de amapola y no lo mencionas en el texto porque, como tú ya lo sabes, resulta obvio.

Lo mismo puede ocurrir a la inversa, y que en su deseo de hacerse entender, el autor acabe por sonar redundante o trate de tonto a su lector (sin pretenderlo).

Un lector cero competente sabrá ver estos errores y te lo comunicará. Pero la corrección que este pueda ofrecer de tu obra no basta, y una vez recibas tu texto corregido por él, es necesario volver a aplicarle todo el proceso.

Solo así, tras muchas vueltas, podrás dar por concluida tu obra y enviar el manuscrito a concurso o a una editorial (o a donde te parezca a ti mejor).

Puede parecer agobiante, y siendo fieles a la verdad, el proceso de corrección puede drenar la vida. Pero también te permite conocer en mayor profundidad tu historia y sus personajes, ver tus fallos...

Yo pienso que corregir, pese a lo engorroso que resulta, ayuda a crecer como escritor, ¿y vosotros?


¡Nos leemos! ^^

8 comentarios:

  1. Yo siempre me quedo en el primer paso... Porque cuando leo algo mío digo "dios, qué horror" y empiezo la novela de nuevo. Por suerte con los relatos no me pasa, y algo sí que he podido sacar por ahí xD

    Aunque a veces me pierde el paso 3... La escritura al fin de al cabo es un acto de comunicación, y cuando no hay receptor... Siento que me quemo y quiero terminarlo ya para enseñárselo a alguien, pero eso nunca pasa xD

    Un placer leerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es mejor corregir sin juzgarte; tal vez dejas demasiado tiempo desde que finalizas tu obra hasta que la corriges, y por eso te distancias en exceso y la repudias ^^'

      El primer receptor debes ser tú mismo, y solo cuando a ti te complazca tu historia, debes enseñarla a otros. Escribir es un acto de comunicación, pero sobretodo de monólogo interior: a fin de cuentas plasmamos en papel lo que no sabemos cómo decirnos a nosotros mismos.

      ¡Nos leemos! ^^

      Eliminar
  2. El punto dos se vería muy bien complementado con la 2ª pincelada de escritura de Roberto Alhambra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo queda muy bien complementado con Roberto Alhambra ^^

      Eliminar
    2. Toda la razón.Calla, que me compré Los que Ignoran por tu culpa. Ay niña, que cosa ma' bonica. Mejor que muchas ediciones profesionales. Gracias. Craa

      Eliminar
    3. Pero si yo no digo nada!!! Que estoy tan tranquilo viendo una serie... Bueno, algo digo por aquí: https://www.youtube.com/watch?v=JwrHDUHR5E4&index=1&list=PL0xdsbJP0m9xnflgQUSpHtRsdkwwgkDPg

      Eliminar
  3. Gracias por los consejos, Alister. Tengo que ponerme a corregir una novela corta y entre esta miniguía y el libro de Gabriella voy a tener para rato y muy buena ayuda. Besos :)

    ResponderEliminar