Aprender escribiendo


Porque la mejor forma de perfeccionar un arte, es practicando.

Hace unas semanas, Víctor Blanco estrenaba un nuevo blog sobre qué puede aprenderse mediante la lectura. 

En una línea parecida, y aprovechando que el jueves día 11 de agosto salió a la luz la primera entrega de Sorgina, la novela corta que escrito para las Series de Ronin Literario, hoy he venido aquí a hablar de mi libro explicar qué es lo que he aprendido escribiéndola.


Lo siento, tenía que enseñarla

Ya os aviso ahora de que lo que vais a leer a continuación no es un vademecum sobre cómo debe escribirse una novela, sino una serie de consejos en base a mi propia experiencia. Espero que os sean de utilidad ^^'

¡Vamos al lío!


Para mí, el proceso de escritura consta de tres frases. A continuación las desgranaré una a una:

1. Planificación


Esta es la parte más divertida de todo el proceso. Empieza en el momento en que la semilla de una idea germina en tu cabeza y acaba cuando hayas completado la escaleta y ya estés preparado para ponerte a escribir.

Durante esta primera fase, prepárate para pasar horas navegando por internet (y para acabar viendo un vídeo de gatitos que van en procesión sin saber cómo llegaste hasta allí), o con la nariz pegada a algún libro bien gordo. 

Algo como esto. Buena peli, por cierto

Hay que documentarse, y conviene hacerlo a consciencia. No es bueno escatimar tiempo en esta parte, porque si a mitad de narración tienes que parar por falta de documentación, te vas a cagar en todo lo que se menea.

Para facilitaros la tarea, he aquí tres imprescindibles si queréis una planificación de 10/10:


a) Construcción de mundo

Es importante, para no dejarnos ningún cabo suelto, establecer los temas sobre los que necesitamos informarnos: no es lo mismo escribir sobre algo conocido, que sobre un tema del que solo tenemos ideas vagas. He aquí mi primera recomendación:

NUNCA escribas sobre algo que no conoces sin informarte bien, eso es un error de principiante y como tu obra caiga en manos de un lector que sí conoce el tema, vas a pasarlo muy mal.

Y no, no vale la excusa de que estás creando un mundo de fantasía desde cero y que las cosas ocurren así porque es tu universo. Cuando decidiste ser escritor de fantasía, ya sabías que no iba a ser coser y cantar.

Crear un mundo de fantasía es casi tan complicado como ambientar una historia en el Periodo Tokugawa sin saber quién es ese tal Tokugawa, con el plus de dificultad de que además tienes que lograr que el lector se crea tu historia y se sienta cómplice de la misma.

Para ponerte más sencilla la tarea de worldbuilding, te dejo aquí la lista de temas que hemos ido tratando en el blog sobre creación de mundos.

En el caso de Sorgina, la historia transcurre en la antigua Asturias durante el proceso de brujería de Zugarramurdi (1610), de modo que la documentación previa era absolutamente imprescindible, pues los personajes iban a moverse en entornos reales durante un periodo histórico concreto.


Cueva de Zugarramurdi

Fue necesario por lo tanto estudiar bien el terreno y los escenarios que iban a aparecer en la novela, cómo eran durante el siglo XVII, la estructura social y política del territorio... ¡Hasta la lengua que se empleaba! 

Por eso algunos de los personajes que aparecen en la historia hablan bable (asturiano). Y hablando de personajes...


b) Personajes

Una vez creado el entorno (o antes de hacerlo, eso depende un poco del escritor) es hora de definir a los personajes. A todos ellos.

Seguramente mientras te documentabas ya empezaste a esbozar quién o quiénes serian los protagonistas de la historia. Puede que incluso ya tuvieras una idea aproximada de quienes iban a ser antes incluso de empezar a documentarte. 

Sea como fuere, ahora tocará caracterizarlos para convertirlos en alguien único. Así pues, este es mi segundo consejo:

Huye de tópicos. El héroe invencible y el malo malísimo ya están demasiado vistos y aburren al lector. Coge el concepto y cámbialo para crear algo nuevo.

Sobre cómo crear entrañables personajes, Dragón Mecánico nos explicaba en su blog la forma de construirlos mediante la aplicación del método Stanislavski.

Otra buena forma de crear un personaje innovador es utilizando a otro como esqueleto, por ejemplo, a un personaje histórico

En el caso de Sorgina, el proceso ha sido inverso, y en lugar de crear un personaje basado en una figura histórica, he incorporado figuras históricas como personajes ^^'

Indistintamente del método que utilices, para que un personaje sea creíble, es necesario que le conozcas a la perfección antes de ponerte a escribir, así evitarás bruscos cambios de carácter a lo largo de la historia que confundan al lector.

Una buena manera de conocer bien a un personaje, es entrevistarle, sistema que además os ayudará a definir la voz de vuestros personajes (no habla igual un porquero que lord Winchester).

En blogs como Inteligencia Narrativa encontraréis muy buenos consejos para elaborar fichas de personaje que os permitan conocerlos como si los hubierais parido.


Nacimiento de un personaje... Bueno, de Atenea ^^'

El nivel de exhaustividad de las fichas puede variar dependiendo de si se trata de un personaje protagonista o uno secundario, y también de la extensión de la historia, pues una novela corta precisa de menos desarrollo de personaje que una saga (es una cuestión de extensión, vaya).

En cualquier caso, desde mi punto de vista es mejor que sobre a quedarse corto. A fin de cuentas tenéis que escribir la ficha mentalizados de que no todo lo que hayáis anotado aparecerá en la historia, pero eso no significa que se pueda dejar al azar.

Ah, una última cosa: las fichas de personaje también son necesarias para entes no-humanos, sean monstruos, dioses o animales dotados de cierta racionalidad. En el caso de los monstruos, es bueno utilizar fichas de las que se usan para crear personajes de rol, ya que incorporan valores como agilidad, nivel de daño en ataque...

Algún día os enseñaré las fichas que les hice a todas las criaturas de la mitología asturiana que aparecen en Sorgina, pero de momento, vayamos al tercer (y último) punto:


c) Trama

Tenemos el escenario. Tenemos a los personajes. Es hora de arremangarse y empezar a esbozar la trama: es el momento de la escaleta.

La escaleta es como el gusto: cada escritor tiene el suyo, y mientras unos se esmeran y desmenuzan hasta el límite, otros apenas garabatean unas vagas ideas. No importa cómo la construyas, su función es que no te pierdas por tu historia.


Esto es una escaleta mía ^^'

Pero claro, antes de crear la escaleta hay que tener más o menos claro lo que va a suceder en tu historia. Por si te quedas encallado, recuerda que existen muchas técnicas para la creación de tramas.

Por ejemplo, tenemos la técnica ¿Y si...?, creada por Amaia Crespo para Paper i Píxels, de la que ya hablamos en el blog, o estas dos formas de planificar historias sobre la que nos hablaba Excentrya.

Por último, y como complemento a la escaleta, hay muchos escritores que optan por diseñar un mapa de su mundo recién creado (o por tener a mano Google Maps en caso de usar escenarios reales).

Sobre mapas ya vino Cuervo Fúnebre a contarnos su experiencia, así que poco más añadiré, pues una vez tenemos definido el mapa y la escaleta, es momento de pasar a la fase dos.



2. Escritura


Ahora sí. Ha llegado el momento de escribir, de convertir tus ideas en palabras: el momento de crear tu historia. Pon música y deja volar la pluma sobre el papel.

Hay quien dice que escribir es como bordar un tapiz, personalmente imagino el proceso de escritura como meter la mano en un tarro de tinta y tirar de ella para dar forma a algo nuevo (sí, tengo unas ideas muy extrañas).

Para muchos, la escritura es la fase más relajante de todo el proceso, pero para otros se puede convertir en un verdadero infierno, sobretodo si no han elaborado bien la primera fase o se han lanzado a juntar letras a toda prisa por temor a que se les pase el "arrebato creativo". Este es mi tercer consejo:

No tengas prisa por empezar a escribir por miedo a perder el interés, casi nunca vale la pena correr. Además, si lo tuyo con esa historia es amor verdadero, no perderás las ganas de escribirla ;)

Otros, en cambio, se recrean tratando de alargar lo más posible la fase previa a la escritura, como si tuvieran miedo de que, una vez escritas, las palabras perdieran su magia.

Comprendo ese temor, pues es casi imposible que las historias fluyan en papel del mismo modo que lo hacen en tu cabeza. Al menos las primeras veces.


Erik Reenberg es muy visual y no sabe cómo plasmarlo

Pero, como todo en esta vida, a base de practicar uno logra perfeccionar su arte y acaba por afinar cada vez más a la hora de plasmar sus ideas mediante tinta y papel.

Y si ni aún con esas os sale bien la novela, probad a cambiar de registro. Tal vez descubráis que se os da mejor escribir guiones para series televisivas, películas o teatro. Lo más importante es no desanimarse y seguirlo intentando ^^

Superada esta barrera (si es que se puede superar, porque la experiencia me dice que vuelve una y otra vez...), nos toca enfrentarnos a otro terrible enemigo: la atmósfera.


Esta imagen transmite... ¿Lo harán tus palabras?

Crear atmósferas puede resultar un reto mayúsculo para cualquier escritor, sobretodo cuando se lanza a un género nuevo o decide innovar, algo bastante recomendable para evitar el encasillamiento.

No se trata de componer una buena escena, sino de lograr, mediante palabras, que esa escena transmita al lector una sensación muy concreta: miedo, tristeza, alegría...

Es muy complejo, pero también muy interesante: supone un desafío, una forma de expandir horizontes como hacedor de historias, de traspasar límites. 

Así pues, aquí os dejo un artículo (aunque se enfoca más a escribir terror) sobre cómo crear buenas atmósferas que consulté durante el proceso de escritura de Sorgina.

Por último, dejad que os mencione a otro gran enemigo del escritor de fantasía: la falta de realismo. Sí, no me pongáis esa cara, porque a a hora de escribir no solo pecamos de topicazo en los personajes, también lo hacemos en la descripción de escenas de acción.


Escena de violencia de las que a mí me gustan ^^

Es difícil escapar de escenas de violencia, batallas o combates cuando uno escribe fantasía. Para esas cosas seguimos siendo bastante clásicos, y lo peor de todo es que repetimos esos errores una y otra vez

La dificultad de estas escenas es, según mi experiencia, hacerlas visuales, dinámicas y, además, concisas para que el lector tenga una idea clara de lo que ocurre. Se trata de dar orden al caos, y eso es una tarea titánica.

Desconocimiento, falta de documentación, búsqueda de la epicidad... Cualquiera de estas causas puede arrastrarte al desastre, y realmente el motivo no importa: de lo que se trata es de evitar a toda costa cargarnos una buena historia por escribir mal las escenas de acción.

Por ese motivo, antes y durante el proceso de escritura de Sorgina, donde tienen lugar bastantes combates (sí, es una historia llena de violencia, sangre y dolor, como todo lo que yo escribo u_u) pasé mucho rato en el blog de Ana Kazten, tomando nota de sus entradas sobre cómo escribir peleas (in)creibles. Echadle un ojo, porque no tiene desperdicio y vais a aprender un montón ^^



3. Edición


Has terminado tu borrador. Le has dado un repaso. Has cortado, pegado, eliminado, añadido... De lo que tu historia fue en un inicio, ya casi solo quedan los huesoso: tu obra está terminada.

¡Felicidades, valiente!

No importa que te llevara meses o unos años, que sudaras o que te saliera de forma fluida. Lo importante es que la has terminado: sal de fiesta para celebrarlo... y procura no beber demasiado, porque es ahora cuando empieza lo bueno.

Sí, escribir es muy duro, pero editar es el verdadero calvario, sobretodo si has tenido la fortuna de ganar un concurso literario, o tu historia ha interesado a una editorial.

Esa novela, esos personajes que son como tus hijos, van a caer en manos de una bestia sin alma llamada editor, y te aseguro que tus ajustes y los consejos de tus lectores cero no son nada en comparación con lo que hará con tu obra.


Un abrazo para Búho Real, mi beta reader =)

Ahora que ya os he metido miedo en el cuerpo, voy a contar la verdad: editar es un proceso muy duro que consiste en sacar lo mejor de ti y de tu obra. Vas a sudar, a llorar y a dudar de tu talento. Pero valdrá la pena, lo prometo.

Un buen editor te forzará, hará que traspases tus barreras, te señalará tus errores y te ayudará a pulir lo que ya estaba bien. 

O al menos eso es lo que puedo decir en base a mi experiencia, porque los ronins me han tratado de maravilla, y a Sorgina también ^^

Es una lástima (y una vergüenza) que no todas las editoriales traten así a sus autores...

Lo dicho: no tengáis miedo de la edición, afrontadla con valor (y sobretodo leed la letra pequeña antes de firmar cualquier contrato editorial).



EXTRA: Publicación


Si culminar una obra ya supone de por sí un triunfo, llegar a ver tu novela publicada es lo máximo a lo que un escritor puede aspirar (salvo que seas muy pretencioso y quieras que la adapten al cine. Con Eragon lo hicieron muy bien, ¿verdad Geek Furioso?).


Creo que Geek me mirará de forma muy parecida al leer eso ^^'

Sin embargo, publicar tiene un reverso tenebroso que los escritores tememos más que a nada: una vez tu obra sale a la luz, queda completamente expuesta.

Y no estoy hablando solamente del riesgo de que pirateen tu obra (sobretodo en publicaciones digitales), pues para defender tus derechos de autor cuentas con medidas legales más o menos efectivas.

Estoy hablando de reseñas y de comentarios, de la opinión pública, del miedo a que nos juzguen a nosotros y a nuestro trabajo. Eso, queridos amigos, es lo que nos aterra.

Una reseña negativa puede herirnos más incluso que esos odiosos comentarios que hemos estado oyendo durante años. Y es que hay gente verdaderamente cruel a la hora de expresar su opinión, como ya vimos.

Y lo peor de todo es que, aún sin quererlo, empezaremos a compararnos, a sentirnos miserables y a dejarnos llevar por la envidia. Porque, aunque Gabriella Campbell nos reveló los innegables beneficios de la envidia, lo cierto es que equipararnos con una obra de éxito nos duele (sobretodo si nosotros solo recibimos malos comentarios, o ninguno).

Seamos sinceros: a nadie le gusta una mala crítica. Sin embargo, si de verdad queremos ser escritores, pasaremos por este amargo trago que supone oír la opinión de los lectores porque, a fin de cuentas, escribimos para ser leídos ¿no? 

Además, de todo puede aprenderse, hasta de una valoración negativa en Goodreads (¿veis como es muy importante valorar y comentar?). Así que... ¡fuera miedos!



Y para demostraros que yo ya he perdido el temor a que me juzguen (y también para ir cerrando este breve post...), aquí os dejo el enlace a la primera entrega de Sorgina

En ella encontraréis inquisidores, seres mitológicos, peleas, brujas y bosques (muchísimos bosques). Espero que la disfrutéis mucho si os animáis a echarle un ojo.

¡Nos leemos! ^^


7 comentarios:

  1. Muy muy MUY buen artículo. Con muchos enlaces de interés que me van a tener entretenido un rato.

    Enhorabuena por la publicación, por cierto ;)

    ¡Y gracias por enlazarme!

    ¡Un beso!

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    1. ¡Gracias! ^^

      Me alegra que te haya gustado (y entretenido), todos loa blogs enlazados son sumamente buenos.

      ¡Nos leemos!

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  2. Mis dieces por el artículo. Tengo que leerme las dos entregas de sub-suelo y todo el rollo. Mucho curro. Pero lo haré, tarde lo que tarde, tu esfuerzo por estas entradas bien lo vale. Un beso y a por todas, me gustó mucho la premisa de Sorgina ;)

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    1. Oh, muchas gracias ^^'

      Me alegra que te haya parecido buena, con "Sub-Suelo" no te agobies, no se va a mover de sitio, así que sin prisas.

      ¡Nos leemos!

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  3. ¡Descargado! Subsuelo no lo he empezado, ¡pero con Sorgina espero seguirla según salga! Ya te comentaré, ¡enhorabuena por todo otra vez!

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    1. ¡Muchas gracias! Espero que te guste ^^

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  4. Pues pinta bien la novela, tendré que leerla... :P

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