Por qué añadir símbolos en tus historias


Porque hay algo mejor que escribir: crear.

Si hay algo en lo que casi todo el mundo coincide es en afirmar el gusto de los asiduos a la literatura de género por ciertos elementos: a los lectores les encantan los símbolos y los escritores adoran añadirlos a su trabajo.

Dibujos sencillos, intrincados, marcas personales... Monigotes simples o elaborados que hacen las delicias de quienes leen... Y también de quienes los crean.

Casi cualquier cosa puede convertirse en un símbolo siempre y cuando los lectores así lo quieran: banderas, sellos personales e incluso elementos recurrentes son propensos a convertirse en marca de una novela... O de su autor.

Pero, ¿por qué existe esta fascinación por el lenguaje simbólico dentro de las novelas de género? ¿Es una plaga o una bendición?

Hijos muertos: las novelas que abandonamos


Porque no todas las historias prosperan...

¿Qué artista no tiene tras de sí una larga lista de obras incompletas y proyectos náufragos? ¿Qué escritor no tiene un cajón de historias que acumulan polvo y años, ya casi olvidadas y ajenas al mundo?

Muy triste, lo sé, pero no por ello menos cierto: a lo largo de su trayectoria, un escritor abandonará de media el 20% de su trabajo (y desechará cerca de un 60% de las historias que se le ocurren).

Los motivos que pueden conducirnos al abandono y posterior asesinato de estos vástagos son diversos. En este post trataremos de describir algunos de los más frecuentes:

Reseña: La Corte de los Espejos

 ¿Quién dijo que las hadas son todo amor y bondad?


BÁSICO

Título: La Corte de los Espejos
Editorial: Fantascy
Autor: Concepción Perea

EDICIÓN

Formato: Tapa blanda
Nº de páginas: 672
Año de edición: 2013
Precio de compra: 19.90€
(Puedes adquirirlo aquí)

PUNTUACIÓN: 5/5 



¿Te imaginas un mundo donde los humanos son un cuento de viejas? ¿Un lugar donde todo el mundo puede hacer magia y esta convive entre increíbles ingenios mecánicos? Estás de suerte: bienvenido a TerraLinde.

Construyendo personajes IV: Grupales


Porque el colectivo también puede ser un personaje...

Tras una pausa, retomamos la serie de artículos dedicados a la construcción de personajes. En esta ocasión, con el objetivo de hablar de los personajes grupales.

¿Y quienes son estas gentes, os preguntaréis?

Bueno, pues hablamos de todos aquellos personajes que actúan como una colmena unitaria: gobiernos, instituciones, cuerpos de guardia y gremios. Conjuntos de personas que funcionan como un solo ser en nuestras novelas.

A menudo, de estos grupos identificamos a algunos individuos concretos, como el secretario o la ministra de defensa, pero en gran medida, todas las piezas actúan al servicio del grupo.

Para tratar sobre cómo funcionan y se construyen este tipo de personajes, hoy contamos con Mariela González, autora de Historias del Camino, quien nos hablará desde su experiencia tras la creación de las Casas de Mensajeros.

Y si aún no habéis leído la novela, os anuncio que podéis adquirirla aquí en formato digital.

Ahora sí, demos la bienvenida a Mariela:

¡Un aplauso bien fuerte para ella! ^^

AVISO IMPORTANTE


Buenos días (si es que se les puede llamar hoy así).

Me dirijo a vosotros, lectores de este blog, para anunciar que debido a los hechos vividos ayer, el blog se declara en huelga y suspende su actividad hasta nuevo aviso.

Confieso abiertamente que jamás pensé que estaría tecleando estas palabras. Nunca lo imaginé, por paradójico que resulte eso en alguien que escribe fantasía. Y sin embargo, aquí estoy.

Porque ha pasado: ayer la policía cargó contra civiles por el delito de querer expresarse en un país que se dice libre. Y sí, fueron proporcionales: nos proporcionaron a todos la ración de golpes que se les antojó.

He visto el apoyo de muchos, pero también el odio de otros tantos: los que azuzaban al grito de "a por ellos" y quienes cargaban contra esos ellos. Odio hacia mí y hacia mi pueblo de quienes ni siquiera me conocen. Y los actos, ay los actos...

Niños arrojados por los aires, ancianos lanzados por escaleras, ataques contra quienes tratan de reanimar a los que han sufrido infartos o colapsos nerviosos... No voy a poner imágenes de ninguno de estos hechos, las podéis encontrar por las redes sin ninguna dificultad.

Tengo el cuerpo destrozado de estar de pie y en tensión, la cabeza me estalla y no me quedan ojos para llorar más: voté, pero a costa de que otros recibieran golpes. Y los golpeados aún clamaban "resistid, que mientras se entretienen con nosotros no van a por los demás".

Los pueblos más pequeños han pagado la rabia de quienes no pudieron acceder a poblaciones más numerosas y se contentaron en cargar entre 70 contra un pueblo de 200 habitantes.

Como podréis comprender, me es imposible hacer como si eso no hubiera pasado, de modo que, como anunciaba más arriba, ceso cualquier actividad en este blog hasta nuevo aviso.

Cuando tenga mejor cuerpo y pueda escribir, volveréis a tener noticias de mí. De momento, solo mantendré cierta presencia en las Redes Sociales. Muchas gracias por vuestra comprensión.


¡Nos leemos!



La tarjeta de autor: cómo sacarle partido


Porque hay que presentarse con elegancia...

Todos vosotros habréis visto alguna vez, ni que sea en una película antigua, cómo un elegante caballero le ofrece al protagonista un rectángulo de papel donde se detallan su nombre, dirección y teléfono de contacto.

Este papelito, queridos lectores, es una tarjeta de visita y como ya dije en otro post, todo escritor debería tener una. Ahora veréis por qué.

Reseña: Tiempo de Matar

 ¿Existe periodo más cruel que la Edad de Bronce?


BÁSICO

Título: Tiempo de Matar
Editorial: Ronin Literario
Autor: Víctor Blanco

EDICIÓN

Formato: Digital
Nº de páginas
Año de edición: 2016
Precio de compra: 2.99€
(Puedes adquirirlo aquí)

PUNTUACIÓN: 4/5 



La última apuesta de
Víctor Blanco, co-autor de Delbaeth Rising, que podéis adquirir hasta finales de mes en Lektu al precio que estiméis justo, es una historia de corte clásico que hará las delicias de los amantes de la Espada y Brujería.


El protagonista de esta breve pero intensa novela es Fáelán, guerrero desterrado de los Tuatha dé Danann que vaga sin rumbo por una tierra árida y sangrienta donde la única ley válida es la de la espada: la ley de la Edad de Bronce.

Para quien no haya oído hablar de ellos, los Tuatha de Danann o "gentes de la diosa Danu", fueron uno de los antiguos habitantes de Irlanda, de modo que los escenarios de la novela son los territorios de la primitiva Europa.

Los roc: una de las entrañables criaturas de esta historia

Fáelán camina por este mundo histórico y a la vez fantástico huyendo de los suyos, que han jurado acabar con su vida por atreverse a desafiar a sus dioses, perseguido por guerreros incansables e incluso por una bruja de pérfidas intenciones.

Es en este escenario donde la ficción y la historia se confunden donde descansa la mayor riqueza de esta historia, que si bien podría recordar a las aventuras de Conan el Bárbaro, presentan más de un aspecto innovador.

No espere el lector encontrar una línea argumental compleja ni personajes excesivamente profundos, pues dada la longitud de la novela, tal cosa resulta imposible. Sin embargo, al margen del propio Fáelán hay un personaje que destaca por encima del resto. Y a este quiero dedicar unas palabras.

Esta señorita podría ser Vylprana tranquilamente

Se trata de Vylprana, la esposa de la Tierra. Esta mujer, que cumple con el estereotipo de mujer de Espada y Brujería rajatabla (pechos turgentes, caderas anchas... etc.), ejerce el papel de antagonista forzada por las circunstancias: no es una fémina maligna por razón de su sexo, sino por las acciones de terceros.

Ella y Fáelán son los verdaderos protagonistas de una historia que, por lo demás, transcurre ágil de combate en combate (a cada cual más sangriento).


Si os gusta la fantasía de corte clásico, las historias de violencia y los personajes sin moral, esta es vuestra novela. Si lo que buscáis es algo más que un buen rato de lectura, deberíais echar un ojo a otras obras del autor, como Crónica del Rey Cautivo.


¡Nos leemos! ^^