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Técnicas del Tarot para crear personajes


No siempre hacen falta grandes trucos para crear personajes originales. A veces basta con una baraja de cartas.

¿Y qué baraja puede ser más útil para crear personajes de fantasía que la también mística y mágica baraja del tarot?

Dinámicas de personaje que enamoran


¿Sabéis que 9 de cada 10 lectores quedan enganchados a una historia si los personajes y la relación establecida entre ellos les gusta?

A veces me da por divagar. Es lo que pasa cuando uno se dedica a escribir, que pasa muchas horas solo y se pone a darle comerse la olla por cualquier cosa.

El otro día, por ejemplo, reflexionaba sobre el motivo por el que el jurado de Fandom of Our Own había decidido seleccionar mi relato, Verde Limón, para formar parte de su antología. Una antología de fics/no-fics (ellos lo explican mejor en su Twitter).

A ver, no es que dude de mi trabajo. De hecho el síndrome del impostor lo sufro tirando a poco (y Satán quiera que esto siga así). Pero en general, cuando alguna obra mía resulta premiada o seleccionada, me gusta indagar sobre qué es lo que le hace atractiva.

En el caso de Verde Limón, tras darle al tarro mucho rato, llegué a la conclusión de que las dinámicas de personaje son la fuente principal de interés para los potenciales lectores.

Y es que no puede negarse. Las relaciones entre personajes son uno de los aspectos más atractivos de una historia. Por ese motivo he decido que mi regalo de Reyes con retraso, será hablaros de algunas de estas relaciones que tanto nos fascinan cuando nos cruzamos con ellas.

El Efecto Rashomon


Hoy empiezo con una confesión: a mí las series policíacas me aburren mortalmente. Los libros no tanto, he disfrutado mucho con Agatha Christie. Pero las series...

Para mí son causa de sopor. Y no lo digo porque me parezcan todas iguales (que también). Ni por esa manía insufrible de meter subtrama romántica (que es un horror).

Lo digo porque la narrativa suele ser lineal. Del punto A al punto B sin jugar con nada. Eso es un verdadero desperdicio y algo que convendría evitar en las historias de cualquier género.

Así que, como el misterio y los giros de guión no son únicamente potestad de las novelas de intriga aquí vengo a ofrecer unos truquitos para hacer de la estructura narrativa algo más interesante.

Pero no me deis las gracias a mí, sino al Maestro Akira Kurosawa y a su película, Rashomon.

Soluciona las tramas de tu novela


Seamos sinceros: los lectores se aburren. Por mucho entusiasmo que pongas, tarde o temprano todos nos cansamos de la sopa de ajo.

Y sopas de ajo hay muchas últimamente. La misma historia contada cien veces que ya sabes como va a terminar. Los mismos personajes, situaciones tópicas de peli barata...

¿Todo esto te recuerda a tu novela? ¿Lo que escribes suena predecible? ¿Temes estar haciendo lo mismo de siempre?

Si es así, deja de leerme con voz de teletienda y escucha. Lo más probable es que tengas un problema con la trama. Y por suerte para ti, eso tiene solución.

¿Final abierto o historia mal cerrada?


Dar cierre a una historia es algo harto complicado. Sobre todo cuando hablamos de obras largas, en las que hemos trabajado durante meses. Hay que buscar la frase perfecta, la guinda de nuestra obra que permita poner ese punto final.

A menudo el final redondo no existe. Y esto lleva al autor a plantear un final abierto para su historia. Pero cuando esto no se ejecuta adecuadamente nos encontramos ante una historia mal cerrada.

Para evitar que algo así ocurra en tu novela, lo más importante es tener claros los conceptos:

El narrador te miente... Y lo sabes


Porque el arte de embaucar es inevitable, pero sutil.

A menudo a los escritores nos gusta jugar con el lector. Queremos que disfrute al leernos y por eso nos las ingeniamos para que nuestras historias le resulten amenas e interesante.

Por este motivo, muchos escritores gustan de hacer uso del cliffhanger. O directamente se valen de sus personajes para crear fabulosos e inesperados giros de guión.

Y es que hay que ser sinceros, apreciados lectores: el narrador puede llegar a engañarte.

Cómo construir una distopía terrorífica I


Porque un futuro distópico puede aterrar. Y mucho.

Buenas a todos, queridos lectores. ¿Fue bien el Día del Libro? Espero que sí. Yo os subiré en breve un pequeño reportaje sobre mi experiencia firmando por primera vez en Barcelona. 

Pero de momento, vamos con un macro-tutorial en varias partes, que sí que os gustan y que les soléis sacar todo el jugo. ¡Allá que vamos! ;)

Últimamente las novelas distópicas están en auge. Empezaron invadiendo en YA hará cosa de una década y ahora se han convertido en un pilar destacado de la literatura de género, cosa que ha promovido la reedición de muchas de estas obras escritas en el siglo pasado.

El mejor ejemplo de esto lo vemos con la recuperación de la novela de Margaret Attwood, El cuento de la Criada, también adaptada a la pequeña pantalla y que día tras día suma más adeptos. Si queréis saber más, aquí os dejo la ficha de obra y autora que hicieron las amigas de La Nave Invisible.

Escrita en 1985 y aterradoramente plausible aún en 2018

La recuperación de este género literario, tan prolífico durante el siglo XX, va vinculada al panorama de cambio que vivimos en la actualidad. La sociedad denuncia aquello que no le agrada y nos advierte a través de estas historias del terrible futuro que nos aguarda si no viramos el rumbo.

No importa si eres fan de Orwell, de Huxley o de los nuevos autores. La distopía ha vuelto para quedarse y reclamar el merecido lugar que le corresponde dentro de la literatura de género y de las novelas de especulación.

Pero construir una distopía no siempre es sencillo. No en vano, debemos crear una sociedad desde cero y al tiempo que la hacemos sostenible, debemos imbuirla de esa aura terrible que haga desear al lector no terminar viviendo en ella bajo ninguna circunstancia.

Así pues, en el artículo de hoy aprenderemos cómo construir una sociedad distópica y aterradora desde la base. Y de paso, comentaremos algunas de las novelas más famosas de este género, para que ampliéis la lista de lecturas ;)

El erótico fantástico hay que hacerlo


Porque la sensualidad es parte de la literatura de género.

Como ya sabréis quienes me seguís en redes sociales, hará cosa de un par de semanas se dio a conocer el Concurso Empotradoras, un proyecto que tiene como objetivo reivindicar los elementos eróticos dentro de la literatura de género (fantasía, ciencia ficción y terror).

Muchos habéis manifestado que os gustaría participar, pero que el erotismo no es lo vuestro. Que describir polvetes no os sale bien ni a la de tres. Tranquilos.

Es normal que os de algo de respeto, sobre todo si no estáis acostumbrados a teclear escenas candentes. Pero no queremos perderos vuestros relatos por ese miedo. De modo que aquí tenéis una serie de prácticos consejos para que escribir erótico fantástico no se os haga cuesta arriba.

Como dice la muy estimada Coral Carracedo, el erótico fantástico no nace: hay que hacerlo.

El delicado arte de matar personajes


Porque asesinar a nuestras creaciones es un reto creativo.

Una de las cosas que más cuestan a los escritores, sean del género que sean, es hallar la forma de dar una muerte adecuada a nuestros personajes.

Entre otras cosas, porque en esta cuestión entra en conflicto, por un lado, nuestro deseo de dar un final digno para este personaje, y por otro lado, la necesidad de presentar dicha muerte como algo verosímil y justificable a ojos del lector.

Porque uno no puede ir asesinando a todo lo que se mueve en su novela, ni resulta creíble que justo en el último momento el villano muera de un infarto, por mucho que en la vida real esto sea plausible. A fin de cuentas, la ficción se mueve por sus propias reglas.

Con el fin de haceros la tarea de darle matarile a vuestros hijitos de tinta, permitidme que os ilustre en el delicado arte de matar personajes con unas sencillas fórmulas.

¿Mientes en tu novela? La verdad en la ficción


Porque verdad sola hay una, pero interpretaciones...

Escribir es un ejercicio de ficción creativo. Los escritores inventan historias y personajes para deleite de quienes les leen. En definitiva, construyen un relato.

La palabra relato en el ámbito político tiene un significado muy aplicable al ámbito de la literatura. Se llama relato a la construcción interpretativa de un discurso basado en los hecho acontecidos.

Como puede deducirse, relatos hay tantos como fuerzas en pugna, si bien es cierto que al final, una de esas interpretaciones de la realidad es la que se impone y a la que consideramos, La Verdad.

En nuestros mundos literarios también se construyen relatos y el escritor puede llegar a manipular a sus lectores para que den su apoyo a ciertos personajes o bandos, cerrándose en banda a cualquier interpretación personal de los hechos.

A continuación os dejo una listo con los tres tipos de narradores más comunes en la ficción y su efecto a la hora de manipular la opinión del lector sobre los hechos narrados en la historia. Espero que la disfrutéis ;)

Lo que Stranger Things enseña a los escritores


Porque para crear, hay que darle la vuelta a las cosas.

Que Stranger Things es una serie de éxito es algo que nadie puede negar hoy día. Sus fans se cuentan por millones y abarcan colectivos de lo más heterogéneos. En resumen: ha sido uno de los grandes aciertos de Netflix.

Por ese motivo, resultaba casi inevitable que tarde o temprano acabara hablando de ella en el blog. Entre otras cosas, porque considero que de esta serie podemos aprender (y mucho) para implementarlo en el oficio de escribir.

Así pues qué, ¿nos damos una vueltecita por El Mundo del Revés? ;)

Aprende a crear conflictos originales


Porque no todo tienen que ser guerras...

El conflicto político de grandes magnitudes es un tema recurrente en varios géneros literarios, entre ellos la fantasía y la ciencia-ficción.

Gobiernos malévolos y guerras entre reinos son una constante en este tipo de historias que se ha repetido hasta la saciedad y el desgaste, provocando en los lectores la terrible sensación de estar leyendo lo mismo una y otra vez.

La solución a simple vista parece ser renunciar a introducir conflictos severos en nuestras novelas; convertir los marcos gubernamentales en espacios de equilibrio y paz. Pero esto no siempre es posible (ni deseado), y tampoco es aconsejable contar una historia que consideramos capada desde el principio.

Pero bueno, qué no cunda el pánico. Como ya os dije hace un tiempo, la Historia es una fuente inagotable de recursos para cualquier escritor y también en estas circunstancias recurrir a ella puede salvar la situación.

Y como no me gusta hablar sin dar ejemplos claros, aquí os dejo un listado de escenarios sacados de la Historia poco vistos en la fantasía y que podrían daros el mismo juego que una guerra.

Acuariofilia para escritores


Porque el acuarismo se parece mucho a la escritura...

A pesar de la antigua creencia de que tener peces en casa trae mala suerte, no son pocos quienes poseen una pecera u acuario y pasan las horas viendo nadar a sus mascotas.

Contrariamente a lo que pueda parecer, hacerse cargo de un entorno acuático no es sencillo. No basta con echar comida a las carpas y cambiar un poco de agua cuando te acuerdas. Detrás de todo bello tanque de peces hay horas de dedicación y meses de preparación.

De hecho, cuidar de nuestro acuario guarda un gran parecido con el proceso de escritura, donde la dedicación constante y los meses de trabajo previo son imprescindibles. Y eso es lo que me dispongo a mostraros.

(Y ya de paso, os daré un cursillo rápido de acuariofilia para demostrar que mis catorce años de experiencia en este campo sirven para algo XD).

Cosas que hacer cuando no podemos escribir


Porque después de no darle a la tecla, lo más flagrante es no amortizar el tiempo...


Muy buenas a todos, apreciados lectores. Las vacaciones han terminado y en el blog volvemos a nuestro horario habitual. ¿Y qué mejor forma de volver a la rutina que con una lista de consejos para cuando teclear parece imposible?

Sacar horas para escribir es una tarea difícil y costosa. Nos obliga a excavar un hueco en nuestras habitualmente atestadas agendas, a veces a costa de sacrificar otras aficiones o actividades placenteras.

Y aunque se trata de una renuncia que hacemos de forma voluntaria, pues nadie nos obliga a escribir (salvo que te hayas comprometido con un editor, claro; en ese caso tendrás que trabajar bajo la fuerza de sus latigazos), es comprensible que empecemos a maldecir en arameo cuando llega el momento de teclear y no nos salen ni los espacios.

Cuando algo así ocurre nos sentimos en la mierda y la reacción más habitual es desperdiciar nuestro rato de escritura frente una pantalla en blanco para culminar la sesión sin haber avanzado nada.

Pero ese no debería ser el objetivo. El tiempo es oro y aún sin teclear podemos amortizarlo de otras maneras. A continuación os dejo una lista de tareas para hacer cuando no podemos escribir aunque queramos:

La muerte al escribir


Porque se banaliza y desaprovecha la naturaleza...

La muerte en las novelas, especialmente en la fantasía épica, parece haberse convertido en las últimas décadas no solo en un recurso narrativo rápido, sino en un aliciente, un condimento jugoso para lectores y vendedores por igual.

Al parecer, si en una historia no mueren de media tres personajes en los primeros capítulos, este se considera insulso y aburrido, igual que ocurre en las bodas...


Sin embargo, esta actitud ha contribuido no solo a desvirtuar la muerte como elemento vital y a banalizarla, sino que también le ha restado valor al duelo y a la vida de nuestros personajes, como si lo más interesante de ellos fuese únicamente cómo y cuándo van a palmarla.

Con el fin de prevenir un mal uso del regalo que es la muerte en vuestras novelas, he aquí una lista de maneras de presentarla para sacarle todo el partido sin convertirla en un mero condimento de marketing.

3 requisitos para crear una gran historia


Porque para escribir, no basta con juntar letras...

No son pocos quienes, en un momento u otro de su vida, sienten el deseo irrefrenable de tomar papel y boli para arrancar del fondo de su alma una historia.

Muchas de ellas, la gran mayoría, jamás se concluirán. Otras, ni siquiera se habrán empezado. Y las pocas que logren terminarse, en muchos casos, acabarán abandonadas en un cajón, acumulando polvo.

Sin embargo, una minúscula porción de esa totalidad logrará evadir el olvido. O al menos luchará por hacerlo, porque como cualquiera que escribe sabe ya de sobra, escribir no es en absoluto un ejercicio sencillo; requiere dedicación, planificación y trabajo duro. Y aún con todo eso, nada garantiza que tu historia no acabe muriendo sin remedio.

Con el objetivo de evitar (en la medida de lo posible) tan funesto final, os dejo a continuación una serie de consejos para hacer de vuestras historias algo único, que si bien no es garantía de que vayan a convertirse en Top 10 de Amazon, sí que servirán para que quienes os lean, disfruten.

Lo que el escritor puede aprender de Supernatural


Porque hasta viendo series puede uno aprender...

Tal y como anuncié hace unos días, hoy se os viene encima un post que apela a la nostalgia y que, espero, os resultará muy útil para mejorar como escritores.

¿Y qué mejor forma de aprender a escribir que usando de referencia una serie de éxito que, a mi criterio, no está envejeciendo nada mal?

Sí, sé lo que estáis pensando. ¿Otra entrada como la de Rune Factory para justificar el rato que pasas procrastinando, Alister?

Pues sí, para qué mentir. Me gusta usar el blog para justificar mis pecados y ahorrarme la visita al confesor, porque eso de las iglesias me hace echar humo... Si entendéis por dónde voy.

Bueno, queridos lectores. Dejémonos de rodeos y vayamos directamente a desgranar los motivos del éxito de Supernatural y lo que de él podemos aprender los juntaletras.

5 cosas que no hacerle a un personaje


Cargarse a un personaje es muy sencillo, y no me refiero a matarlo.

Estimados lectores, si hay algo más entrañable para un escritor que el mundo que ha creado son sus personajes. Esos seres de tinta y papel que, nos guste o no, forman parte de nosotros. 

Si le preguntas a cualquier escritor verás que más de la mitad de sus conflictos al escribir es culpa de sus personajes. Y es que a veces parece que los muy capullos gozan de vida propia y deciden pasarse por el forro aquello que tenías planeado para ellos, dando lugar a las famosas peleas entre creador y creado.

Son como nuestros hijos, para qué negarlo. Y como cualquier padre, el escritor busca siempre procurar por el bien de sus criaturas; en muchas ocasiones incluso a costa de su propia obra.

Así pues, en esta entrada trataremos sobre cinco cosas que no debes hacerle a un personaje si quieres que tu obra tenga éxito (y que el propio personaje se luzca).

Aprender escribiendo


Porque la mejor forma de perfeccionar un arte, es practicando.

Hace unas semanas, Víctor Blanco estrenaba un nuevo blog sobre qué puede aprenderse mediante la lectura. 

En una línea parecida, y aprovechando que el jueves día 11 de agosto salió a la luz la primera entrega de Sorgina, la novela corta que escrito para las Series de Ronin Literario, hoy he venido aquí a hablar de mi libro explicar qué es lo que he aprendido escribiéndola.


Lo siento, tenía que enseñarla

Ya os aviso ahora de que lo que vais a leer a continuación no es un vademecum sobre cómo debe escribirse una novela, sino una serie de consejos en base a mi propia experiencia. Espero que os sean de utilidad ^^'

¡Vamos al lío!

La importancia de los interiores al escribir


Porque los bienes no movibles también son importantes.

Estimados lectores, esta entrada es el resultado de no haber podido ir al Celsius este año y de pasar muchas horas reflexionando en mi entorno (osea, mi cuarto).

Estos ratos de envidia cochina a los que pudieron ir al festival de reflexión me llevaron a divagar absurdamente hasta llegar a la siguiente conclusión: los muebles son un personaje más.

No exactamente así...

No, no pongáis esa cara. Sabéis que el worlduilding me obsesiona, no debería sorprenderos que mi obsesión haya pasado del paisaje a las escenas de interiores ^^'

Para evitar que me mandéis a Arkham por inestable mental, permitidme que os explique por qué son los interiores tan importantes en las novelas.

Pero antes una pequeña aclaración: aunque use el genérico muebles, me refiero a toda la utilería del hogar (atrezo) que ayuda a componer una escena de interior.