Porque de ilusión también se escribe.
Seguro que muchas mañanas te levantas con el pie izquierdo, o por alguna horrible conjunción de los astros, tu jornada acaba convertida en un infierno.
Las causas no importan, a lo largo del día nos sentimos aguijoneados por decenas de sentimientos y emociones (y no todas agradables). Estas últimas son las que más nos afectan. Muchas veces, llegan a desbordarnos, desmotivándonos, haciéndonos sentir incapaces de escribir.
Ante esta situación, solo existen dos formas de impedir que las emociones nos arrastren y controlen: la renuncia (o método jedi) o la proyección canalizada (método sith).
Como a mí ese rollito zen de la mente en blanco no me gusta un pelo, hoy os explicaré cómo canalizar tus emociones para hacerlas el motor de tu escritura.







