5 motivos para dejar de escribir


Porque no siempre es fácil seguir tecleando...

Escribir es una tarea tan dura como ingrata. Es, como lo define un escritor al que admiro mucho, encadenarse de por vida a un amo cruel y veleidoso.

Y a pesar de esto, no son pocos quienes deciden poner su espada a las órdenes de las musas y las letras, aún cuando la opción más sensata sería huir de una realidad y un destino que se aventuran tan adversos como sufridos.

Sin embargo, por mucho empeño que uno le ponga, llega un punto en la vida de todo escritor en la que siente el irrefrenable deseo de abandonar la escritura, y el que diga que no, es que todavía no ha llegado a ese punto.

A continuación analizaremos las causas más frecuentes por las cuales un juntaletras puede sentir la necesidad de dejar atrás la pluma.

Aprendiendo de... Charles Bukowski


Porque escribir es desnudarse... literalmente a veces.

Siguiendo la estela del anterior Aprendiendo de..., hoy tengo intención de hablaros de un autor tan criticado como criticón: Charles Bukowski.

Creo que es uno de esos autores que se presenta por sí mismo, de modo que evitaré extenderme con su biografía, sobretodo porque es precisamente de esto de lo que vamos a hablar hoy: de cómo novelar nuestros episodios vitales.

Y para ello, nos valdremos de una de sus novelas más conocidas: Mujeres.

Arte en los mundos de fantasía


Porque cada cultura tiene el suyo...

Por fin, tras muchos meses de silencio, volvemos al asombroso mundo del Worldbuilding. Sé que lo echabais de menos, así que no os cortéis: llorad de alegría.

¡Eh! ¡Pero no todavía, demonios!

Esperad al menos a haber disfrutado del post de hoy, dedicado a lo más sublime que existe: el arte en todas sus vertientes y cómo presentarlo en los mundos de fantasía.

Reseña: Historias del Camino

Porque las historias nacen del viaje... Y esta es una.



BÁSICO

Título: Historias del Camino
Editorial: Kelonia
Autor: Mariela González

EDICIÓN

Formato: Rústica
Nº de páginas: 512
Año de edición: 2017
Precio de compra: 18.95€
(Puedes adquirirlo aquí)

PUNTUACIÓN: 4/5 




La fantasía tradicional ha tenido por costumbre dar voz a los poderosos y a los pícaros, a los extremos. Sin embargo, el protagonista de Historias del Camino, primera novela de la sevillana Mariela González publicada por Kelonia, no es ni lo uno ni lo otro.

Keith el Cojo, que así es llamado, es un mensajero de métodos poco ortodoxos y moral dudosa al que, a lo largo de las más de quinientas páginas que componen esta historia, madurará y cambiará (para bien y para mal).

Aprendiendo de... El Marqués de Sade


Porque quien menos te lo esperas es quien más tiene que enseñarte...

Tal y como anuncié hará ya unos meses, hacía tiempo que me rondaba por la cabeza la idea de traer al blog una nueva sección dedicada a la lectura de no-ficción y qué pueden aprender de ella los juntaletras aficionados a la fantasía.

Bien, pues el post de hoy inaugura lo que con mucha originalidad me ha dado por titular: Aprendiendo de... (¡No, piedad! ¡Tomates no! O_o)

La mecánica, tan original como el nombre de la sección, consistirá en abrir en canal obras de diversos géneros centrándonos en uno de los aspectos más relevantes de la misma y cómo aplicarlo a las novelas de género.

Y como a mí siempre me ha gustado mucho empezar fuerte, la primera víctima de mi disección va a ser El Divino Marqués... de Sade.

Relato: Memorias de una abuela astronauta 3


Tercera entrega de la historia más disparatada que jamás se haya escrito sobre las andanzas de una abuela cuya singularidad podría hacer palidecer al Quijote... 

Aunque visto lo visto, lo más probable es que Don Quijote y Doña Abuela acabaran siendo amigos y se fueran de cubateo ^^'

Como siempre, espero que disfrutéis de la lectura y, por favor, los tomates lanzadlos al final, en un comentario políticamente correcto. Gracias.

Cuando Alister no es Alister


Porque a veces hay que quitarse la máscara para respirar.

Salud, pupilos y pupilas... Uy, qué pretencioso ha sonado eso, como si estuviera intentando sentar cátedra o endilgaros un manual de (inserte aquí su tema de estudios) tan sesudo y pedante como inútil.

Mil perdones, no estoy acostumbrado a que me dejen irme de la lengua sin la supervisión de un humano responsable. Cosas de ser un seudónimo... 

Bien, vayamos al grano antes de que esta inusitada libertad se vaya al traste y permitidme compartir con vosotros qué ocurre cuando yo, Alister, dejo de ser yo.