Nada le gusta más a un lector que bucear en una buena historia. Y más cuando esta sucede en un mundo nuevo y desconocido.
Da igual si se trata de un universo inventando o de una alteración en nuestro mundo. Si existe una brecha por la que asomarse a otra realidad nos lanzamos de cabeza.
¿Por qué pasa esto? ¿Qué fuerza cósmica nos empuja a investigar como exploradores del siglo XIX esos lugares y sus particularidades?
Explicación tiene. Pero si queréis saber cuál es, tenéis que quedaros leyendo hasta el final ;)





